Por todo el mundo podemos hallar restos de construcciones megalíticas de proporciones descomunales que la moderna capacidad tecnológica queda muy lejos de poder emular.
Estas ruinas vendrían a ser supuestamente restos de una civilización antigua desaparecida por un cataclismo antes de la actual historia del mundo. La datación de esas ruinas sería muy anterior a la que oficialmente se le atribuye.
Por ejemplo,
la plataforma de Baalbek, en el actual Líbano, es una proeza de la ingeniería antigua. Esta plataforma está formada por piedras de 1500 toneladas de peso cada una. Estos asombrosos megalitos de 24 x 5 x 5 m., están dispuestos con tal precisión que sería difícil introducir el filo de un cuchillo entre ellos.
En la cantera en que cortaron estas gigantescas piedras aún se encuentra la más grande de ellas, con peso mayor a las 2000 toneladas (para tener una idea, equivale a 50 trailers de 40 toneladas cada uno). Por lo visto, fue abandonada allí de forma súbita por los constructores, y aún está en espera ser transportada al lado de sus hermanas.
Pero en la actualidad no hay grúas ni otros aparatos que puedan mover y mucho menos levantar los titánicos bloques de piedra de Baalbek. Por lo tanto la mayor piedra tallada conocida en el mundo deberá permanecer donde está hasta que, acaso, los arquitectos originales regresen para completar su obra y resolver el enigma de lo que estaban construyendo.
Ni el folklore ni la ciencia son capaces de explicar adecuadamente el misterio de la plataforma de Baalbek, aunque pudiéramos pensar que “bloques de esas dimensiones tuvieron que ser tallados y puestos allí por gigantes o por miembros de una civilización que conociera los secretos de la levitación y la antigravedad”, sugiere Maurece Chatelain. La biblia, incluso, alude a la existencia de gigantes en la tierra en tiempos muy remotos.
Al igual que el grupo de estatuas de la Isla de Pascua o las de Tiahuanaco, en un momento repentino, algo debió ocurrir: Fue algo inesperado que interrumpió para siempre los trabajos de la plataforma de Baalbek, y que seguramente se hacían con algún propósito.