lunes, 27 de junio de 2005
510x239px - 15.4 Kbytes

Hace más de tres décadas, el novelista estadounidense William Burroughs utilizó el término soft machine, algo así como “máquina dúctil”, para definir la gran complejidad y versatilidad del cuerpo humano, que siendo en esencia un entramado fisiológico ha evolucionado hasta el grado de adquirir conciencia de sí mismo y ser capaz de pensar, sentir y expresar emociones, así como de autorregular sus procesos internos.

Antes que él, desde el advenimiento de la revolución industrial –que trajo consigo la proliferación de dispositivos mecánicos que cambiaron por completo los ritmos de producción- muchos otros escritores especularon con la posibilidad de que las máquinas llegasen algún día a reemplazar al hombre en todos sus quehaceres e incluso, a esclavizarlo o volverse contra él.

Sin embargo, los espectaculares avances logrados recientemente en campos como la robótica, la computación, la medicina, la ingeniería genética y los sistemas digitales, junto con el desciframiento del código de la vida a través del Proyecto Genoma Humano, han obligado a proyectar nuevos escenarios jamás previstos ni por los más audaces narradores de ciencia ficción: una sociedad donde sea posible erradicar enfermedades y corregir las limitaciones del cuerpo mediante la manipulación de genes; alojar el contenido de mentes en la red mundial o en chips de computadora y crear máquinas inteligentes capaces de superar las funciones del cerebro humano e, incluso, ocupar su lugar en la escala evolutiva.

En este contexto, la vida inteligente tal como ahora la conocemos podría transformarse por completo, dirigir su evolución para perfeccionarse a sí misma –funcional o estéticamente- haciendo lo tecnológico cada vez más maquinal, y finalmente, materializar el viejo ideal platónico de trascender las limitaciones de la carne, desechando el cuerpo físico para alcanzar la inmortalidad.

Pero, más allá de la fantasía literaria:

-¿Es factible construir un mundo semejante con las herramientas de la ciencia moderna?

-¿Significaría ello un triunfo de la razón sobre las ideas religiosas y la espiritualidad?

-Al existir la facultad de crear y recrear la vida en forma programada, ¿habría cabida para conceptos como Dios, el alma y los valores?

-¿El ser humano dejaría de ser la especie dominante y eventualmente se extinguiría del planeta?
Publicado por OswaldoLilly @ 20:00
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Nubeblanca77
jueves, 01 de septiembre de 2005 | 3:59
WOWO, no podremos saber nada de esto si no corremos el riesgo en su momento. De hecho, sabemos que vivir es un riesgo y que todo avance constituye un sacrificio. Lo digo con el más absoluto positivista posible para que no se me mal entienda. Muchas risas