Algunas compañías ya han anunciado dispositivos GPS de localización de personas, con numerosas aplicaciones que incluyen el seguimiento de niños, de altos ejecutivos expuestos a secuestros y de personas en libertad condicional, entre otras.
Se están desarrollando tanto brazaletes como implantes que permitirían efectuar un seguimiento continuo de las posiciones y de los desplazamientos a través de internet.
No está mal la idea siempre y cuando se tenga por otra parte la seguridad de reacción efectiva. Si no es así, de nada servirá saberlo.