Las imágenes son realmente increíbles y sobre todo los cambios de tamaño que uno mismo puede ir haciendo con el ratón hasta llegar a lo más profundo de una representación casi real.
La página http://www.nanoreisen.de/ ofrece novedades tecnológicas que nos sacuden.
En esta ocasión la web ha puesto a nuestra disposición tres largos e interminables viajes hacia lo más recóndito de lo minúsculo: la picadura de un mosquito, las tripas de un ordenador y los reflejos fotomilimétricos de los faros de un coche.
Uno no se imagina los universos ocultos que hay en cada cosa, en cada suceso, en cada movimiento, en cada galaxia de pixeles cromáticos.
Visitar la página nos hará reflexionar en nuestra vieja disyuntiva existencial: que lo que no podemos ver existe y siempre será muy superior a lo que vemos; que lo que por alguna razón se oculta a nuestros ojos y que ni siquiera podemos imaginar es algo que está permanentemente fuera de nuestra conciencia.
Increíble.