domingo, 03 de julio de 2005
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Un famoso investigador avecindado en París, el doctor Joseph Davidovits, ha realizado estudios sobre materiales geopliméricos considerados como los más revolucionarios para la industria científica desde la invención de los plásticos.

El doctor Davidovits publicó, en co-autoria con Marguie Morris, el libro The Pyramids: An Enigma Solved, obra fundamental para comprender la técnica del reblandecimiento pétreo en el antiguo Egipto.

En esta obra, Davidovits expone numerosos ejemplos de construcciones de la época de los faraones egipcios supuestamente realizadas bajo una técnica de reblandecimiento de piedras, las cuales fueron modeladas y posteriormente vueltas a endurecer una vez colocadas en su emplazamiento definitivo. Más aún, el doctor Davidovits rnuestra análisis microscópicos y de rayos X de piedras en cuyo interior han sido descubiertos cabellos, bolsas de aire, fibras textiles, etc.

Y uno se pregunta: ¿Cómo es posible que en el núcleo de las piedras utilizadas para la construcción de la Gran Pirámide de Keops se encuentren cabellos humanos? ¿Cómo llegaron restos de fibras y tejidos al interior de esas rocas sólidas, supuestamente traídas desde las distantes canteras de Aswan?

Para el investigador Manuel Delgado la explicación es sencilla, y apunta a que los antiguos egipcios conocían el secreto de cómo convertir la roca más dura en una pastosa masa que, durante su manipulación, podría recoger restos de materias extrañas o formar grumos, tal como ocurre con la masa del pan o del dulce mientras es manipulada por los reposteros.

Lo cierto es que los restos microscópicos que Davidovits ha encontrado en el interior de mas de 20 rocas de esa época histórica parecen demostrar la existencia de dicha técnica. Pero existen otros muchos indicios que la corroboran, como las hendiduras artificiales de ciertos monumentos o los emplastes añadidos a algunas construcciones, mastabas e incluso pirámides. Es como si un alfarero corrigiese algún error en su obra, añadiendo trozos de barro sobre los defectos.

Así es como aparecen algunos trozos de roca ’incrustados" en huecos o aparentes fallos en ciertas necrópolis o monumentos faraónicos.

¿No es para pensarse?
Publicado por OswaldoLilly @ 1:20
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Comentarios
Publicado por CarmenVives_24
domingo, 31 de julio de 2005 | 2:31
Yo digo que lo de Davidovits son pruebas de lo que se afirma, aunque la mente lo rechaza por incomprensible. Muchas cosas han sido incomprensibles y rechazadas en la historia, pero el tiempo viene a ser un juez implacable. Veremos.
Publicado por jokimii
domingo, 30 de octubre de 2005 | 15:33
Podría ser, por qué no?loco