domingo, 03 de julio de 2005
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El exilio es una vitamina para la literatura. La engorda.

La nostalgia de los judíos repetidamente deportados hizo posible la Biblia. La de los iberoamericanos exiliados inspira hoy boleros tristísimos y encantadores. Vivir permanentemente como gallina en corral ajeno es muy malo para la vida, pero nutre y robustece las novelas.

Dígalo si no Benedetti o Bryce Echenique, que no aguanta más y anda ahora preparando su retorno a Perú, luego que bien ha disfrutado de la rentabilidad de la nostalgia en lo literario. Resultado de esta nostalgia exílica, sublimada ahora en el amor epistolar y distante entre un cantautor peruano y una hija de la alta burguesía de El Salvador, es la última novela de Echenique: La amigdalitis de Tarzán.

El humor es una constante en la novela. Los personajes demuestran a cada paso que están por encima de los esquemas habituales. La transgresión empieza por el título: resulta grotesco imaginar un Tarzán atacado de amigdalitis, mudo enmedio de la jungla a resultas de una enfermedad trivial. Un tarzán que, además, es mujer. Y así de paradójico todo lo demás.

La otra constante que recorre el libro, muy de las tradiciones exílicas por cierto, es la oralidad, el soberbio que gasta Echenique de contar las cosas, que uno cree que le están hablando, que no las está leyendo. Peruanismos, neologismos, arcaísmos, titubeos, malabares con el léxico... están al servicio de esta oralidad, lograda con talento. El lector escucha -no lee el relato en primera persona de Juan Manuel, trepidante y epistolar cuanto más cerca está el desengaño final.

Moraleja: el amor duradero únicamente es viable si hay distancia por medio.

Esta sabiduría se alcanza desde perspectivas privilegiadas como, por ejemplo, la de un exiliado, la de aquel que haya vivido instalado en la precariedad.

Publicado por OswaldoLilly @ 3:07
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Comentarios
Publicado por Colombinah
miércoles, 06 de julio de 2005 | 18:51
Ta bueno pos este libro lo voy a leer, pero primero dejaré que acabe la novela que estás publicando aquo. Besos. Chica
Publicado por Colombinah
miércoles, 06 de julio de 2005 | 18:53
A propósito, ¿me es válido exiliarme para conocer el verdadero amor? Es broma. :]
Publicado por CarmenVives_24
jueves, 21 de julio de 2005 | 17:15
El título es novedoso, si. ¿Amigdalitis? Bueno, podría ser apendicitis, tortícolis o rinitis. Pero a lo que tarzan en verdad se expone por andar colgado de las lianas es a una horquitis ¿noooo? Avergonzado
Publicado por Nubeblanca77
jueves, 04 de agosto de 2005 | 21:59
Más que amigdalitis u otra enfermedad, por andar desnudo le debe dar seguido las neumonías ¿no? Habrá que ver el libro pa´ver que tal pinta, jeje.
Publicado por jokimii
domingo, 30 de octubre de 2005 | 15:35
Será que chita nunca se enferma? Avergonzado
Publicado por Gideon
miércoles, 28 de noviembre de 2007 | 3:40
mentira la moraleja para mi es el dicho q dice asi
Amoder de lejos es amor de pendejos!!
Publicado por Visitante
domingo, 26 de abril de 2009 | 16:53
donde lo vi, parace que en la libreria, pero me clavaste la espinita y lo comprare... asiasssAvergonzado
Publicado por Visitante
lunes, 01 de junio de 2009 | 6:51
el libro puede ser agradable, gracias por el tip
Publicado por Visitante
lunes, 29 de junio de 2009 | 18:46
tarzan, ¿quien no se acuerda de tarzan?