En esta tendencia al alza, se busca el juego, la originalidad, la innovación o simplemente lo práctico. «Empiezas por probar, todo el mundo te habla de ello», dice Virginia, una barcelonesa de 26 años. «Luego lo ves como algo natural, te sientes más limpia y sexy, piensas que te sobra el vello, como en las piernas o el sobaco», añade.
De la chicas como Virginia que se depilan el área del bikini, el 70-90 % lo hacen una vez al mes sin importar la época del año. El 80 % de ellas, sólo parcialmente y un 11 % optan por el completo.
Ante esta demanda, cada vez más centros estéticos o peluquerías íntimas se prestan a ello. La belleza ha dejado de ser por tanto una cuestión exterior y se tira de estética íntima para no pocas ocasiones especiales.
Así que aquellos términos vulgares que se refieren a esa zona, y que evocan animalillos velludos, deberían revisarse por otros más acordes a los tiempos, como «visón», «chinchilla» o «ave del paraíso».
Venus se viste de carnaval
En el ámbito de la fantasía, la mujeres se decantan por el color y la formas en la corona del pubis. La imagen de una fresa con el vello rojo, la silueta de una gota de agua o una lágrima, las iniciales del nombre de la pareja, e incluso, los logotipos de la empresa, el escudo de un equipo de fútbol y marcas conocidas son los tipos más demandados. El proceso se suele realizar en peluquerías especializadas, y por mujeres.
Los cuatro pilares clásicos
Barbeado: Consiste en acortar la longitud del vello púbico por motivos de comodidad, higiénicos o estéticos.
Marcado del contorno: Apurado. La ropa íntima es cada vez más pequeña y necesita de nuevos límites.
Ingles brasileñas: Es el afeitado completo, muy popularizado en los filmes eróticos.
Formas: Se pueden realizar todo tipo de formas geométricas como demuestra la imagen que acompaña al titular de esta información.