jueves, 07 de julio de 2005
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«Hace ya bastantes meses que comencé a escribir un largo post sobre las llamadas t.A.t.U.; más o menos en el punto álgido de la tatumanía. Nunca lo terminé ni lo posteé, porque me aburrí y pensé que por qué diablos tenía que dedicarles tanto tiempo a ese par, si en el fondo me importaba un carajo que se hicieran famosas o no.

Como se desprende de mis anteriores comentarios al respecto, nunca me han gustado las Tatu, Tatoo, Taty o como se las llamara. Sin embargo, en su momento yo estaba en minoría. Julia y Lena llegaron arrasando entre las jóvenes lesbianas y bisexuales (y algunas heteros), y si en esos ambientes a mí se me ocurría decir lo que pensaba --así en general, que no eran más que un vulgar producto de marketing--, me encontraba con un montón de muchachitas protestando y diciendo que Tatu eran un símbolo de libertad, que ya era hora de que surgiese un grupo así... y que si por alguna casualidad eran un producto de marketing, que bueno, el fin (la visibilidad lésbica) justificaba los medios.

Vale.

A estas alturas, las cosas han cambiado, y sinceramente no sé cómo estará el ambiente entre los que antes eran acérrimos fans; con todo, no puedo evitar una sonrisa irónica ante la situación. Según tengo entendido, una de las últimas cosas que se rumoreaban de las Tatu es que Julia se había fugado con su novio.

Respecto a ellas yo defendía varias tesis:

1. la relación amorosa es claramente inventada y se explota como recurso exclusivo para atraer la atención, lo cual resulta inmoral se mire por donde se mire;

2. el lesbianismo que representan es igualmente falso y orientado a una estética cuidada y morbosa;

3. no veo "rebeldía" ni "desafío" por parte de las propias chicas: ni Julia ni Lena hacen más que cantar las canciones que les escriben otros, vestirse como está especificado y actuar según lo que corresponde a su papel.

Respecto a 1), en mi antiguo post nunca-publicado yo desarrollé una tesis, fundamentada y documentada, en la cual daba pruebas de la falsedad de su relación --que siempre ha sido el único elemento distintivo del grupo, su único cimiento, su única vía de marketing y su único todo; su música no era importante.

Mis argumentos, resumidos, eran:

* Explotar el "lesbianismo" de Tatu como bandera implicaba que de una u otra manera siempre estuvo muy planeada la dirección en la que se iba a orientar el grupo.

* El mito decía que Shapovalov, el productor, las había contratado, y que había sido mientras trabajaban con él que se habían enamorado. ¿Alguien se cree que en una discográfica rusa llegan las dos niñas, les sueltan que están liadas y todos se ponen a vitorear y a decir que qué maravilla y que van a escribir cosas nuevas y que a partir de ahora cambio radical de planes porque Tatu va a ser un dúo de lesbianas? Habría sido una pérdida impensable de tiempo y dinero, y muchas cabecitas cuadradas se habrían negado.

* La interacción de Julia y Lena no reflejaba amor. Llamadlo gaydar. Mucho morreo y demás, pero poca chispa.

* Todo sobre su relación desprendía falsedad: estaban orientadas al morbo y a calentar (lo que algunos llamaban desparpajo y valentía). Que si sexo tres veces al día, que si eran bisexuales, que si nada de fidelidad, que tenían novio... (poco a poco la cosa fue pasando de la idílica relación lésbica a "bueno, en realidad follamos constantemente con otros").

En todo caso, aunque cualquier persona podía llegar a estas mismas conclusiones a poco que quisiera llegar a ellas, ya no tienen mucho sentido. El mito se ha derrumbado. Hablando el otro día con Miss S. e informándome hoy a través de la www, he podido reconstruir más o menos lo que fue la historia.

Érase una vez Shapovalov frente a su ordenador. Según dijo en MTV, andaba mirando páginas porno orientadas al sexo entre menores, y pensó que estaría bien hacer un grupo de adolescentes "lesbis" tipo Playboy. En sus propias palabras: "underage sex project designed to appeal to men in search of underage entertainment". Pensó que a la gente que buscaba ese tipo de cosas le faltaban productos. "Later, it turned out, I was right. This is the same as my own desires. I prefer underage girls." (The Sun)

Julia y Lena fueron las elegidas en el casting. Tendrían unos catorce años. Hay quien dice que ellas no sabían nada de la naturaleza lésbica del grupo hasta que firmaron el contrato. En él, como especificaba el propio sitio oficial, ellas no tenían derecho a hablar sin el consentimiento de Shapovalov. Había también otras cosas, como perder un montón de peso (Lena), cambiarse el color de pelo (Julia), etc., etc.

No creo que estuviera en el contrato el que Julia tuviese que mantener relaciones sexuales con Shapovalov, pero eso fue lo que ocurrió durante bastante tiempo, admitido por él y por un ex novio de ella. De nuevo en palabras de Shapovalov: "Las exploté, pero no había otra forma. No les ha pasado nada malo" (Switch).

Se les escribieron canciones adecuadas, se las vistió de colegialas, se les pidió que se besaran y fingieran una relación --no dudo que surgiera una cierta confianza de ahí, pero desde luego no amor--, y en suma, desempeñaron durante un tiempo un rol que, a juzgar por el éxito en el resto del mundo, ha funcionado.

Siempre utilizaron la técnica del escándalo y la polémica para estar en candelero, y no sólo con lo que respecta a la explotación del supuesto romance. Una de las veces más sonadas fue cuando Shapovalov quiso rodar un vídeo en el que muchas parejas de chicas, vestidas todas de colegialas, se besaban en la plaza de Moscú. Eran chiquillas, no mujeres: algunas tenían sólo siete años. En ese caso, la policía le arrestó por "promover la inmoralidad".

Ahora, por favor, que alguien me vuelva a repetir los argumentos de "modelo para las jóvenes", "valentía", "mostrar abiertamente la sexualidad", y esas cosas.

Como comenta Sarah Warn muy acertadamente en AfterEllen, lo que ocurrió --y supongo que para algunas sigue ocurriendo-- es esto:

So why do so many lesbian and bisexual women continue to be fans of T.A.T.U. despite the increasingly disturbing information coming out about the group? I suspect the answer is that their music is catchy, and the girls are cute, and we're so starved for any representation of ourselves in popular music that we're trying to make them into something they're not.

It is possible to enjoy the girls' music, if you ignore their comments to the press, and their manager's statements, and their photos and videos that all scream "jail bait." But I can't divorce music from its context like that--and even if I could, as a feminist, I can't condone the sexualization of little girls no matter how catchy their music is.

Si bien yo podía sorprenderme en su momento al ver cómo muchas personas ignoraban conscientemente el "lado oscuro" de las Tatu (la falsedad, la explotación de las chicas y la invención de su romance para vender), diciendo sólo "¡qué más da, son monillas y las canciones molan!", me resultaba bastante más molesto cuando intentaban rebatirme poniéndolas más o menos como las más valientes y atrevidas del mundo, fuera verdad su relación o no. Donde estas personas veían los iconos de Julia y Lena, yo sólo veía la mano de Ivan Shapovalov. Y donde veían libertad y representación de la sexualidad, a mí me parecía ver a un par de jovencitas, quizás cegadas por las ideas de fama y dinero, obligadas a hacer cosas y a fingir otras con las que yo tenía la idea de que no se debería jugar.

Entiendo el hambre de las lesbianas por las representaciones. No las ha habido durante mucho tiempo, y puedo comprender el hecho de que muchas chicas se tiren al cuello de lo primero que parezca desprender rollo bollo, sea lo que sea, donde sea y como sea. En palabras de Alguien: "cuando no hay oferta, el nivel de exigencia baja. Simplemente, las chicas que antes no se sentían identificadas con los Backstreet Boys ahora tienen un producto por el que babear".

No es una mera afición, como puede ser la de algunas chicas heterosexuales por el erotismo gay, sino una necesidad. Deseamos representaciones certeras de nuestra sexualidad.

Ahora bien, si esta representación es tan falsa e irreal, si en el fondo fue diseñada por y para heterosexuales, si trae consigo una historia subyacente de utilización, inmoralidad y desrespeto, si no ha sido para todos ellos más que un medio para ganar dinero, ¿merece la pena engañarse y decir que el fin justifica los medios?

(...) as a lesbian, I resent the appropriation of our challenges, frustrations, and social marginalization to make money for someone who has no interest in the lesbian/bisexual community besides exploiting it. A little increased visibility for lesbian/bi teens doesn't begin to make up for that. (Sarah Warn, AfterEllen)».

Este post lo encontré en www.estrambotica.com, pero me gustó la idea de transcribirlo aquí, para que así haya diversidad de opiniones.

A pesar de todo, a mí me seguirán gustando las t.A.T.u.
Chica



Publicado por Colombinah @ 18:08
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Comentarios
Publicado por OswaldoLilly
jueves, 07 de julio de 2005 | 21:37
Qué bueno. Contra lo que se piensa, los gustos y opiniones de las personas nunca serán iguales y eso nos quiere decir y enseñar algo: que la diversidad es la que impera. Tal rasgo podemos verlo en la Naturaleza. Si tú eres fan de TATU, pues sigue así y deja que otros tengan su propia opinión. Tan simple como eso, Colombinah. Un abrazo.
Publicado por CarmenVives_24
jueves, 04 de agosto de 2005 | 0:44
Pues a mí me agradan tb estas chicas. Sus canciones son pegajosas y su música es modernísima, con sonidos nuevos, electrónicos y todo pero variados. Adem,as hacen muuuy Buena pareja, jeje. :]
Publicado por Nubeblanca77
martes, 13 de septiembre de 2005 | 0:23
Y a mí también jejeje:]
Publicado por Sayuuz
domingo, 30 de octubre de 2005 | 17:51
Ya no se ha sabido nada de ellassss? locolocoloco