¿Te atreverías a cambiar tu look?
El placer de cambiar siempre es muy tentador. Pero, muchas veces, uno no quiere modificar su look en forma muy drástica y para siempre, o queremos aparecer diferentes solamente ante un acontecimiento especial. Para estos casos, es ideal el uso de las pelucas.
Pelos y pelos
Las pelucas pueden ser de pelo natural o de pelo artificial. Por supuesto que las de pelo natural son más requeridas y más caras. Pero las de pelo artificial que se elaboran en estos momentos son muy buenas y, en muchos casos, no se distinguen de las otras.
Gracias a ellas podemos tener el pelo corto o largo; ser rubias, morenas o pelirrojas; lucir un pelo lacio u ondulado, y todo lo que se nos pueda ocurrir, en cuestión de apenas unos minutos.
Modelos
Las pelucas pueden ser pelucas totales (abarcan toda la cabeza), media pelucas (generalmente, queda a la vista el frente natural, que puede estar separado por un lazo que marca el nacimiento de la peluca), o postizos, que son más pequeños, y pueden tener forma de cola o coleta y o estar trenzados.
Para probar
Además de lucir el peinado, color y corte imaginados, probarse una peluca permite decidirse por cualquiera de ellos sin arriesgarse.
¿Cómo sería nuestra cara con pelo corto? ¿Cómo me quedaría el rubio? Son preguntas que fácilmente se responden frente al espejo, en un salón, con el consejo, además, del profesional.