Con la cinta "Legalmente rubia", rodada hace unos años, se buscaba la reivindicación de las rubias en un mercado cinematográfico donde las morenas las estaban desplazando.
El mito creado en torno a un prototipo de mujer nórdica: alta, esbelta, rubia y ojiazul de preferencia, fue por muchos años sinónimo de belleza y más, de féminas sexys, atrevidas y devoradoras.
El cine fue testigo de este fenómeno que por muchos años vivió y perduró en la pantalla, y que hizo felices a millones de hombres admiradores de las portadoras de cabelleras platinadas.
Decenas de actrices alcanzaron la fama gracias a este look y hoy en día, ya sea por uno o por varios filmes, las recordamos en sus momentos más sensuales en pantalla: Kim Basinger quedó marcada por Nueve Semanas y Media, tanto como Bo Derek por 10, La Mujer Perfecta o Sharon Stone por Bajos Instintos.
Con Kim Basinger se retomaría el concepto de mujeres ciento por ciento sexys. ¿Quién no recuerda a esta bella rubia de labios sensuales en Nueve Semanas y Media, en un juego erótico al lado de Mickey Rourke?
Sin ser al principio una reconocida actriz, Basinger fue puliendo su estilo hasta convertirse en una de las figuras más respetables de Hollywood, haciéndose acreedora a un Oscar en 1997 por su actuación en Los Ángeles Al Desnudo.
Kathleen Turner fue la rubia que se fue por el lado de la comedia con cintas como The Man With Two Brains, y su larga serie de filmes coestelarizados con Michael Douglas como Dos Bribones Tras la Esmeralda Perdida, La Joya del Nilo) y La Guerra de los Roses.
Bo Derek es otra California girl que se convertiría en una diosa a los ojos de los varones a principios de los ochenta después de su actuación en 10, La Mujer Perfecta, comedia con Dudley Moore en la que Derek inició una moda para la playa que permea hasta la fecha: las trencitas en todo el cabello.
Sharon Stone desplazó a toda rubia con posibilidades cuando en 1992 cortó la respiración de más de uno al aparecer en Bajos Instintos junto a Michael Douglas, haciendo derroche de sensualidad y algo más. Esta cinta la convirtió en el símbolo sexual por excelencia de los noventa.
Pero el mercado de la belleza femenina paga bien y es la actriz de 25 años Reese Witherspoon la encargada de mantener a las rubias en su poderío a través de Legalmente Rubia.
Ella es Elle Woods, el estereotipo de mujer cuya mayor preocupación es el estado de sus uñas, de su cabello y de su maquillaje. Al abandonarla su novio por una morena, Elle debe ponerse las pilas para recuperar el valor que hay en ella.
Como la propia Reese declarara, “se trata de demostrar que hay un cerebro debajo de esas cabelleras platinadas”. Las rubias vienen con todo, retoman su sensualidad de antaño, pero hacen a un lado el sello de bimbo girls para transformarse en peligrosos seres atractivos e inteligentes.