lunes, 22 de agosto de 2005
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Gilles de Laval, Barón de Rais, nacido en 1404, fue uno de los hombres más ricos de Francia. Además de bebedor y mujeriego, Gilles de Laval fue un gran estratega militar.

Fue compañero de Juana de Arco en su campaña contra los ingleses por la liberación de Francia. Recibió en brazos a Juana cuando fue herida en el asalto de París.

Después de que ella fuera traicionada, vendida a los ingleses y quemada en la hoguera, Gilles de Rais, se retiró a su castillo y organizó grandes fiestas y torneos, fue conocido por su generosidad con todos, incluso financió la construcción de capillas y templos.

Después de años de derroches, su fortuna se agotó y tuvo que vender sus propiedades; pero, siendo un noble, Carlos VII prohibió su compra. Entonces conoció a un italiano, Francesco Prelati, famoso por su conocimiento de las ciencias ocultas.

Este hombre la aseguró que obtendría oro mediante el sacrificio de niños pequeños a Satanás. Gilles de Rais, se convirtió en violador y asesino de niños, tomaba a los hijos de sus siervos y les desnudaba, los dejaba correr en el bosque y les daba caza acompañado de sus perros.

O los degollaba en los calabozos de su castillo, utilizaba la sangre en rituales mágicos, y quemaba los cuerpos. (Re:“El libro de la vida sexual”, de J. J. López Ibor, Danae). Sus crímenes fueron descubiertos y fue juzgado y ejecutado el 26 de octubre 1440, colgado sobre una pira ardiente.

Margaret Alice Murray en un apéndice a “The Witch-Cult in Western Europe”(Appendix V”Notes on the Trials of Joan of Arc and Gilles de Rais”, edición electrónica de www.sacred-texts.com), apunta que hay evidencias acerca de que los antepasados de Gilles de Rais eran hadas (a las que identifica, desmitificándolas, con un pueblo pigmeo viviendo en Europa), además especula sobre la pertenencia de Gilles de Rais y Juana de Arco a un movimiento religioso subterráneo, al Culto Diánico, religión de la brujería ritual, en la que estarían envueltos una parte importante de la población, desde el pueblo bajo hasta la misma Corte del Rey.

El cuerpo de Gilles de Rais, fue retirado de las llamas rápidamente por sus seguidores, y en el lugar de su suplicio su hija levantó un monumento, donde las mujeres lactantes iban a rezar para tener leche abundante.

Dos años después de su ejecución Carlos VII anuló sus sentencia y rehabilitó su figura.
Publicado por OswaldoLilly @ 16:19
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Comentarios
Publicado por Colombinah
martes, 23 de agosto de 2005 | 1:17
ugggs...leer estas cosas producen rabia, pero es lo que había, hubo, hay y habrá, lastimosamente...Llorando
Publicado por Nubeblanca77
martes, 27 de septiembre de 2005 | 21:24
Bueno sí, homicidad y asesinos de niños los ha habido en todas las épocas, y al final sólo queda la historia, una historia teñida de sangre...y de juicios que la mayoría de las veces no sirven.RollEyes Nada de eso impide que estas cosas continúen ocurriendoEnfurruñado
Publicado por Sayuuz
domingo, 06 de noviembre de 2005 | 19:09
Asco me da saber que hubiese gente que hiciera estas cosa, y aún si las hay expreso mi total repudio a los asesinatos, y con mayor razón de niños inocentes. Abajo los homicidasloco
Publicado por Visitante
sábado, 24 de febrero de 2007 | 4:18
Es para vomitar lo que hizo este hombre de verdad.
Publicado por Visitante
lunes, 24 de noviembre de 2008 | 4:09
entre los crimenes de este hombre y los que se comenten actualmente no existe diferencia de grado sino de especie, hipócrita sería juzgarle... pues en situaciones agobiantes muchos de nuestros contemporaneos (quizá yo incluido) serian capaces de atrocidades aún peores.. Nunca digan nunca ni juzguen a la ligera pues se a eso es correcto llamarle hipocrecia.
Publicado por Visitante
lunes, 02 de febrero de 2009 | 17:51
asi es, asesinos despiadados los hay mas ahora que antes, o bien antes no se documentaban como ahora