Usando el telescopio espacial Hubble, exploran la superficie lunar en busca de sitios potenciales para establecer bases en la luna.
De acuerdo a la revista New Scientist, previas misiones habían observado la Luna en algunas zonas del espectro electromagnético, pero ninguna en la región ultravioleta.
Utilizando el poder de resolución del telescopio espacial Hubble, el cual puede identificar características espectrales de tan solo 50 metros a través del terreno lunar, los científicos esperan encontrar huellas espectrales que les indiquen los lugares donde puedan existir ciertos recursos minerales.
La búsqueda en particular esté enfocada al hallazgo de un mineral llamado ilmenita u oxido de titanio y hierro, el que previamente se había encontrado en muestras lunares y cuyo empleo se da en aleaciones especiales para la industria aereoespacial.
La muestras de este mineral fueron traídas por las misiones Apolo XV y Apolo XVII en 1971 y 72, respectivamente, y fueron dos sitios estudiados por el Hubble para calibrar sus instrumentos de búsqueda en la región ultravioleta.
De esta forma Hubble investigó un tercer sitio llamado Aristarco y que es un cráter de 42 kilómetros cerca del ecuador lunar, al borde de una meseta que se levanta a 2 kilómetros sobre llanos extensos de lava que le rodean.
Observaciones anteriores sugieren que el impacto que dio origen a Aristarco eyectó material sobre la meseta y los llanos, mismo que podría contener minerales útiles para una colonia lunar.
En la tierra y utilizando el mineral de ilemenita, científicos ya han logrado fabricar hormigón calentándolo y obteniendo subproductos al mezclarlo con hidrogeno como agua, titanio, hierro, oxigeno y helio. El hidrógeno podría capturarse en la luna del viento solar y de la capa de regolito que recubre el suelo su suelo.
El oxígeno se podría emplear para respirar, mientras que los gases serían una fuente de energía. El hierro mismo serviría para producir material de construcción como el acero, para los edificios lunares.
El telescopio espacial Hubble fue empleado en este proyecto, como resultado del programa anunciado por el presidente Bush "Visiones para la exploración espacial", el cual tiene como meta colocar seres humanos en la Luna alrededor del año 2018.
Al fin y al cabo que 13 años no es nada.