miércoles, 24 de agosto de 2005
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Los empresarios de la televisión son como modernos reyes Midas, todo lo que tocan lo convierten en oro. Capaces de adaptarse a cualquier situación política, hoy como ayer son los principales beneficiarios de la competencia entre partidos. Hoy como ayer negocian con el instrumento que más puede afectar a un gobierno: la opinión pública.

Constituidos en su vocero principal, chantajean al Estado, se alían con sus funcionarios, hacen componendas con los encargados de distribuir frecuencias. Y dejan a la sociedad con un palmo de narices. Los ciudadanos han dejado de serlo para convertirse en meros espectadores de un circo que les expolia su patrimonio.

El presupuesto para las campañas sube en cada elección. Si en el 2000 se gastaron 6 mil millones de pesos, en el 2006 el monto llegará casi a 13 mil millones. Y el porcentaje destinado a los medios electrónicos también aumenta. Ya en el 2000 y 2003 fue de alrededor de 70%. El próximo año se elevará gracias a las maniobras de los concesionarios que se opusieron a que una nueva legislación acotara el uso de sus espacios y, por tanto, el costo de las campañas.

Si lo anterior resulta escandaloso, mayores decibeles debiera enfrentar el trasiego de concesiones que este gobierno, igual que sus antecesores del PRI, lleva a efecto. Acaba de anunciarse la posible entrega de 260 nuevas concesiones de frecuencia modulada en 134 ciudades del país. La mayor desde 1993 en que se abrieron 138 estaciones de FM y 65 en AM, además de las 83 adicionales en FM dadas al mismo número de emisoras de AM ya establecidas (Proceso, 1502).

Igual que en el sexenio de Carlos Salinas, un año antes de terminar el período presidencial. Asegurando así el que las concesiones, otorgadas por 10 años, no puedan ser revocadas por el presidente entrante.

Mientras tanto, seguimos a la espera de que la radio pública, cultural, universitaria, social pueda crecer y obtener nuevas frecuencias. La marginación de las estaciones no comerciales continúa y se fortalece, no obstante los esfuerzos de los permisionarios que pondrán a discusión otra vez el asunto de los medios públicos el 28, 29 y 30 de septiembre.

El panorama anterior se oscurece más frente a los datos que proporciona Enrique Velasco Ugalde. Fueron refrendadas, de manera anticipada, un total de 391 canales de televisión. La mayoría de estos títulos vencían entre 2007 y 2011.

Y corresponden tanto a Televisa y sus repetidoras como a Tv Azteca. Ciento tres títulos deberían caducar entre 2012 y 2015. La vigencia del refrendo llega al 2021. Es decir, se cancela así la opción, para dos sexenios y medio más, de otorgar esas frecuencias a otros concesionarios y permisionarios.

Justifica el gobierno la medida por la necesidad de pasar de un sistema análogo a uno digital. Se supone que todas las señales deberán estar digitalizadas para 2021. El plan implica zonas y ciudades. El tránsito de una tecnología a la otra inicia en las más altamente pobladas y de economía fuerte, a las de menor número de habitantes e ingresos. La adopción de todas estas medidas se dio en un pequeño círculo formado por funcionarios públicos de la SCT, técnicos en la materia y concesionarios.

Sin embargo, el refrendo, de acuerdo con Velasco Ugalde, no es parejo. Del gran total de 705 emisoras televisivas, hay 37 que están en revisión y 272 que no han sido refrendadas. Entre ellas está una gran cantidad de permisionadas cuyos títulos se vencen o han caducado ya: Cinco en Tlaxcala, 30 en Guanajuato, 25 en Nuevo León, 31 en Oaxaca, una en Sinaloa y 64 en Sonora.

Es muy posible que el permiso de dichas estaciones sea usufructuado por el Estado. Es decir, que se ocupa en darle certidumbre a los privados, y deja para después las emisoras propias, las que dan servicio social, las que ofrecen cultura y educación.

El gobierno “del cambio” sólo acentuó los compromisos establecidos por el viejo régimen. El presente desbarajuste es producto de una política obtusa que da lugar a enormes concentraciones y margina a su gusto a las mayorías.

Por eso ya nada nos extraña.



>Artículo publicado por Florence Toussaint
Publicado por Nubeblanca77 @ 2:31
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por CarmenVives_24
miércoles, 24 de agosto de 2005 | 20:58
Muy buen análisis de la Toussaint. Los monopolios televisivos están a la vista de todos así q me sumo a todo lo puesto por la autora. Fumador
Publicado por CarmenVives_24
jueves, 25 de agosto de 2005 | 19:48
Esto de la explotación de las señales por concesión es como todo; solo las pueden usufructuar los que tienen más dinero por dinero. La espiral es la mismo que mueve al mundo, para qué nos hacemos tontos. ¡Qué viva el capitalismo! jeje. Muchas risas
Publicado por Sayuuz
domingo, 06 de noviembre de 2005 | 22:47
Lo manipulan todo, solo hay que ver a Televisa y TV Azteca en el rollo preelectoral jejejeMuchas risas