martes, 30 de agosto de 2005
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El Mar Muerto, digno sin duda de su nombre por su alta concentración de sales en sus aguas, hace imposible la vida.

Es uno de los principales sitios de atracción turística de Israel y la vecina Jordania, que lo comparten de forma igualitaria. Acaso sonará a eufemismo, pero a ambos lados de la frontera existen hoy motivos de preocupación: el Mar Muerto se está muriendo.

Es un hecho que su nivel decrece aproximadamente un metro por año y que ha perdido en el último medio siglo un volúmen tan enorme de aguas que su superficie se ha reducido de 1.025 kilómetros cuadrados a tan solo 625 en la actualidad.

Los expertos tienen claro que no hay aquí fórmulas rápidas y mágicas para frenar su deterioro, sino que cualquier proceso llevará por lo menos 20 ó 30 años hasta que se puedan ver visos de recuperación en su morfología.

Pero también es claro que el remedio tendrá que provenir del hombre, ya que su enfermedad mortal se debe indefectiblemente a la intervención humana.

Como ha dicho el doctor Amos Bein, Director del Instituto Geológico de Israel: "El Mar Muerto jamás se secará del todo debido a ciertos procesos físicos que ocurren en la zona, pero puede seguir reduciéndose mucho. Y nada de ésto es obra impuesta por la naturaleza, sino resultado directo de políticas equivocadas adoptadas por el hombre".

Nunca desaparecerá pues pero tampoco volverá a alcanzar sus antiguas dimensiones.

El Mar Muerto no es otro simple punto de paseo. Las características de sus aguas y las condiciones naturales de la región en la que se ubica, en general, lo convierten en foco de atracción por razones terapéuticas.

Hay a su alrededor numerosos manantiales de agua mineral. Pero sin duda, uno de sus "sellos", es el lodo negro, formado por una mezcla de minerales únicos, una combinación tanto de elementos orgánicos de la costa como de la tierra del lugar.

La concentración de sales en las aguas del Mar Muerto es diez veces mayor que el promedio conocido en otras aguas. Se puede leer el diario tranquilamente, sin hacer "la plancha" para flotar, ya que el peso del agua, por sus sales y minerales, es tal, que sostiene a cualquier nadador que se adentre en sus aguas.

Antes de 1945 -cuando el Mar Muerto era 40% mayor- se evaporaba entre 1.6 y 1.8 metros por año, mientras que hoy el ritmo es de entre 1.2 y 1.4 por año.

Hay en sus aguas 21 minerales diversos, 12 de ellos desconocidos en otros sitios. Compañías israelíes y jordanas instaladas en la parte sur del, a ambos lados de la frontera, aprovechan dichos minerales, lo cual es una importante actividad económica pero que también tiene efectos nocivos para sus supervivencia.

Para llevar a cabo el trabajo de explotación, es necesario evaporar artificialmente el agua, y ese proceso contribuye a la depauperización de sus niveles.

La reducción del Mar Muerto no es un mero proceso físico que se capta analizando la zona, sino un hecho evidente para todo aquel que visita el lugar.

Las costas se han alejado y quien puede comparar entre la situación actual y lo que vió hace algunos años -más todavía quien tiene la perspectiva de 20 años atrás- se sorprende del cambio que ha experimentado. La retirada del mar se puede apreciar a simple vista en muchas zonas.

Además de la creación antinatural de áreas secas debidas al retroceso del mar, que se convierten a veces en zonas de barro imposibles de cruzar, hay fenómenos que resultan ya no sólo desagradables, sino también peligrosos. Los derrumbes causan estragos económicos en la zona.

El agua que corre en dirección al Mar desde las montañas cada vez cava más profundo, creando cañones y haciendo derivar las placas del fondos. Esta problemática provocó el desmoronamiento del puente de Ein Guedi.

La erosión a que se le somete crea grandes hoyos de entre 8 y 10 metros de profundidad, más conocidos como bolaním, que traducido significa "agujeros tragadores".

Una verdadera lástima.
Publicado por OswaldoLilly @ 3:55
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Comentarios
Publicado por Colombinah
martes, 30 de agosto de 2005 | 22:32
Huys, por ahi leí que en el fondo de este mar setán enterradas Sodoma y Gomorra...¿será?Angelito
Publicado por Nubeblanca77
miércoles, 31 de agosto de 2005 | 22:41
Ni un pez, un alga, ni siquiera seres unicelulares pueden sobrevivir aquí. Pero lo más triste es saber todo lo que has puesto, por Dios, otra obra natural a la que le estamos dando cran.:[
Publicado por Sayuuz
martes, 08 de noviembre de 2005 | 19:41
Una crónica adecuada sería: "La muerte del mar muerto", aunque suene paradójico. Perdonen mi sarcasmo pero no puedo evitarlo cuando leo estas cosas tan tristesloco