domingo, 18 de septiembre de 2005
Nabaztag, primer objeto interactivo
Transmite el 'te amo' de esposos o novios, se ilumina con distintos colores para informar del tiempo, el tráfico o señalar que tenemos un correo electrónico: es el conejo Nabaztag, el primer objeto interactivo capaz de comunicarse con su dueño y una primicia mundial, según sus inventores.
Creado por la sociedad francesa Violet, fundada en 2003 por Olivier Mével y Rafi Haladjian, dos precursores de internet en Francia, 'Nabaztag' significa 'conejo' en armenio y eso es: un conejito de 23 centímetros que mueve las orejas, canta, habla y cambia de color.
Nabaztag no es un aparato complementario del ordenador; está permanentemente conectado a internet, tiene vida propia y puede ofrecer sus servicios incluso cuando el ordenador está apagado.
Una vez conectado como cualquier otro aparato a la red eléctrica, su dueño sólo tiene que darle un nombre propio rellenando un formulario en la página de internet www.nabaztag.com.
Ya con personalidad propia, el Nabaztag ofrecerá una serie de servicios que el usuario podrá seleccionar también en la citada página, como informaciones sobre el tiempo, la calidad del aire o el estado de la bolsa.
Cada uno de esos servicios estará identificado por un código de color. De esta forma, si el tiempo es bueno, el Nabaztag se volverá amarillo, mientras que si hay nubes y claros, el conejito inteligente se 'vestirá' de amarillo y azul, creando así el efecto de un anaranjado.
Si el tráfico es fluido en las calles parisinas y en las carreteras de acceso a la capital francesa, el Nabaztag parpadeará rápidamente. En cambio, cuantos más problemas de circulación haya, hasta el atasco total, el parpadeo se hará más y más lento.
Nabaztag puede cantar con un fichero MP3 del gusto del usuario y también puede avisar de la recepción de mensajes de correo electrónico. Además, moviendo las orejas del conejo, se pueden accionar también las de otro Nabaztag interconectado con él tanto si está en Nueva York como en Tokio.
El conejito no es la primera experiencia de 'objetos inteligentes' realizada por la Violet. Hace dos años, la sociedad ya sacó al mercado una lámpara interactiva que, sin embargo, no llegó al gran público por el alto precio que tenía, nada menos que unos 1.000 dólares.
En cambio, ahora, el Nabaztag estará al alcance de todos los bolsillos por tan sólo unos 100 dólares.

