lunes, 19 de septiembre de 2005
Peres y Tzeltal…
El códice maya conocido como “Códice de París” fuea hallado por el estudioso francés Léon de Rosny en 1859, dentro de un basurero de la Biblioteca Imperial de París.
El códice apareció envuelto con un papel donde había dos palabras: la española "Peres" y la náhuatl "Tzeltal".
Por el número de clasificación que contenía se dedujo que pertenecía a dicha biblioteca desde 1832, o quizás desde antes.
Tras haberlo rescatado del basurero, Rosny identificó al códice como manuscrito jeroglífico maya y le impuso el nombre de Peresiano. Este manuscrito, sólo una parte del original, se halla en peor estado que los otros dos códices mayas que existen hasta hoy y su calidad artística es igualmente inferior.
Se trata de un documento en forma de biombo, escrito en papel kopó, que desplegado mide un metro 45 cm de largo. Doblado tiene once hojas de 24 x 13 cm. pintadas por ambos lados.
En dos de ellas los motivos desaparecieron totalmente y en el resto se han perdido los jeroglíficos de los cuatro extremos de la página, por lo que sólo subsiste la porción central de cada una.
El códice Peresiano o de París se refiere básicamente a cuestiones rituales. Una de sus caras está dedicada por entero a la sucesión de los katunes (periodos de veinte años) comprendidos entre los años 1224 y 1441, con sus correspondientes deidades y ceremonias.
En cada página hay la representación de un katún, y el texto jeroglífico que lo rodea se relaciona con ritos y profecías mayas. El reverso está formado por almanaques adivinatorios, ceremonias de año nuevo y una probable constelación del zodiaco con divisiones de 364 días.
Muchas son las dudas con respecto al origen de este códice y al periodo en que fue escrito.
Tentativamente, se lo ubica en el área de Palenque, México, y se lo considera posterior al de Dresde, estimándose que data del siglo XIII.
Otro enigma más que aún no se dilucida del todo.

