lunes, 19 de septiembre de 2005
De puntitas
Para definir la palabra ballet se tiene que hacer la distinción entre el ballet como técnica y el ballet como espectáculo.
Como técnica, la danza clásica es un conjunto de movimientos y posiciones estilizadas que concatenadas al ritmo de la música llegan a expresar argumentos, estados de ánimo y simplemente la expresión del cuerpo en movimiento.
Ballet también es el nombre con el que se designa al grupo de bailarines que pertenecen a una misma compañía o escuela de danza clásica o académica.
Aunque muchas mujeres alguna vez en su vida han pasado por las salas de una escuela de ballet porque quieren ser bailarinas o porque sus madres consideran que es bueno para la postura corporal, para serlo hace falta una serie de condiciones artísticas y físicas necesarias para realizar los pasos que le dan vida a una coreografía.
La mejor edad para comenzar a estudiar ballet es entre los seis y nueve años, en esta etapa de crecimiento los músculos y articulaciones están lo suficientemente flexibles como para adaptarse y modelarse a las posiciones y exigencias de esta disciplina artística.
El trabajo con zapatillas de puntas, generalmente se comienza después de 4 años de formación en la técnica clásica, pues el cuerpo y las piernas de las bailarinas deben estar lo suficientemente fuertes para ese entrenamiento.
La base de la técnica
El idioma internacional del ballet es el francés, de allí que todas las posiciones y pasos sean en este idioma. Cualquier bailarín, independientemente de su nacionalidad, puede llegar a entenderse con coreógrafos o maestros de otros países porque en el salón de clases el lenguaje es uno solo.
El ballet tiene 5 posiciones básicas, que se conservan desde el inicio de la técnica en el siglo XVII. Según investigaciones, se dice que dichas posiciones fueron establecidas por el maestro Pierre Beuchamps en Francia. Luego, el maestro italiano Carlos Blasis, registró por escrito estas bases que son las que se siguen hoy en día en cualquier parte del mundo.
Las 5 posiciones de las piernas estipulan que los pies y las caderas van giradas hacia afuera, lo que en francés se conoce como "endehors", ya que se considera que esta postura facilita el equilibrio, la extensión de las piernas y la ejecución de los saltos. Así como existen posiciones para los pies, también existen 5 posiciones básicas para los brazos los cuales se mantienen generalmente curvados. A estos movimientos se les conoce como port de bras.
La barra y el centro
La gran mayoría de los bailarines tratan de ejecutar en el escenario sus coreografías y movimientos con el mayor grado de perfección técnica posible. La única forma que tienen para perfeccionarla es a través de supervisión de un maestro en la llamada Clase de Ballet en donde deben realizar los básicos.
Toda clase comienza con los ejercicios con la barra que sirven para desentumecer y preparar el cuerpo para ejercicios más difíciles que se realizan en el centro del salón de clases, sin apoyo de las barras. Los ejercicios del centro suelen comenzar con ejercicios lentos y alargados, que ayudan al bailarín a darle fluidez y equilibrio. Estos ejercicios son conocidos como adagios. Seguidamente, se pasa a los trabajos de salto y giros.
Tal y como señala la enciclopedia ENCARTA, los bailarines no van a las clases a aprender nuevos pasos, sino a mantener y perfeccionar sus niveles de ejecución.
Además, de la clase base, existen clases de puntas especialmente para mujeres y clases en pareja que sirven para preparar a los bailarines para los famosos pas de deux.
Un poco de historia
El ballet como espectáculo nace en las cortes italianas de la época del Quattrocento, inspirado en las danzas y bailes de tradición popular. Sin embargo, no es sino hasta la boda de Margarita de Lorena y Enrique III en Francia (1581) que se creó el primer ballet del cual sobrevive la partitura completa llamado: "El Ballet Cómico de la Reina", creado por un coreógrafo italiano, por órdenes de Catalina de Médicis para animar el matrimonio de su hijo Enrique III.
Lo más importante que dejó sentado el "Ballet Comique de la Reine" fue que por primera vez los bailarines que conformaban su elenco se sometían a una coreografía. Para 1661, el Rey Sol, Luis XIV, abre paso a la danza clásica profesional al fundar la Academia Royale de Musique et Danse.
Esta institución admitió por primera vez a las mujeres, y además el pago por bailar en la compañía del Rey. Hasta ese entonces los hombres tenían a su cargo todo tipo de papeles. Las primeras bailarinas aparecieron en escena en 1681 en un ballet llamado Le triomphe de l'amour.
En el siglo XVIII destacaron las bailarinas, Marie Ann Camargo y María Sallé quienes entorpecidas en el baile por lo incómodo de los vestuarios, pelucas y tacones, decidieron acortar sus faldas y adoptar el uso de zapatillas sin tacón para mejorar la ejecución de sus saltos y piruetas.

