miércoles, 21 de septiembre de 2005
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Por iniciativa de Alejandro III, aunque con gran retraso en relación con las potencias occidentales, Rusia se dotó en 1891 de su primer fusil de repetición de pequeño calibre: 7,62 mm.

Conocido como Moisin Nagant, aprovechó el sistema de obturación ideado por Sergei Moisin y el paquete de cargamento de Leon Nagant. Comenzó a combatir contra los japoneses en 1904 y se lo encontraron frente a frente los americanos en Vietnam.

Durante la guerra ruso-turca (1877-1878) tuvo lugar un famoso episodio que iluminó las mentes de los altos oficiales del zar sobre la eficacia de los fusiles de repetición; nos referimos a la batalla de Plevna. En 1871, la armada rusa adoptó un fusil americano, el Berdan M.1867, arma con obturador de manivela y cartucho metálico, aunque monodisparo, la cual iba unida al machaconamente presente Krnka M.1869, el cual no era sino la transformación a retrocarga con sistema "de tabaquera" del viejo Modelo 1856 de avancarga.

Con estas armas fue con las que los rusos se lanzaron contra las trincheras turcas para defender Plevna, y fue con estas armas en la mano con las que cayeron al suelo golpeados por las mortíferas descargas de los Winchester M.1866 de repetición que poseían los turcos, cada uno de los cuales llevaba en las cartucheras 100 cucuruchos y tenía junto a sí una caja con 500 más.

Los soldados de Osman Pascià ni siquiera apuntaban; descargaban lo más rápidamente que podían sus Winchester contra la masa de rusos que avanzaba, obligándoles al final a retirarse dejando el terreno literalmente tapizado de cadáveres.

Al final, Plevna fue conquistada y el arma de repetición, después de los éxitos obtenidos durante la Guerra Civil americana (escasamente considerados por las potencias occidentales) fue una buena ocasión para demostrar de una vez por todas su superioridad, incluso en una guerra de trincheras, especialmente en manos de la infantería de primera línea.

No fue sino hasta 1889 que, por intervención directa del zar, se constituyó la "Comisión para el estudio de un fusil de pequeño calibre". Se hablaba de "pequeño calibre" porque ya se conocían las enormes ventajas de las nuevas pólvoras no humeantes de nitrocelulosa, aunque aún no se hablaba de "sistemas de repetición".

El viejo Berdan monodisparo, con su gran cartucho de pólvora negra calibre 42 de percusión central, estaba destinado a jubilarse muy rápido.

Y una vez más, a pesar de que en aquella época tuvieran tres arsenales (Tula, Sestroreck y ljivski), los rusos recurrieron al extranjero para buscar una solución a sus problemas, interpelando a la gran fábrica belga de los hermanos Nagant, dirigida por Léon.

Aunque el Nagant seguía demostrando una cierta superioridad, con la excusa de que el Moisin era más económico se llegó a un compromiso: se realizaría un arma que tuviera el obturador ideado por Sergei Moisin y la alimentación de Léon Nagant, pagando a este último doscientos mil rublos por derechos de patente.

El arma, para no hacer de menos a nadie (y al parecer por orden expresa del mismísimo emperador) se denominó sencillamente "Fusil de tres líneas modelo 1891", es decir, de calibre 7,62 mm, ya que la línea rusa equivalía a 2,54 mm.

Entre armas te veas.
Publicado por OswaldoLilly @ 20:57
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Comentarios
Publicado por Colombinah
miércoles, 21 de septiembre de 2005 | 22:53
Juju, todo esto me da mello...como sabes tanto de armas Os?:]
Publicado por jokimii
jueves, 22 de septiembre de 2005 | 2:26
Aynx xDD, qué artículo tan rato...pero de exo xe trata, de poner de todo y para todox los guxtoxAngelito
Publicado por Sayuuz
sábado, 01 de octubre de 2005 | 20:12
Ainx, armas...eso corrpmpe al pueblo! jejejeAvergonzado