Transformar a un príncipe en una rana no es nada extraordinario y se consigue con relativa facilidad. Cualquier malhumorado jefe de sección lo lleva a cabo a diario. Pero transformar a una rana en un príncipe, eso exige en alto grado arte o magia, o amor.
El piercing, o perforador, es una de las más antiguas expresiones en lo que arte corporal se refiere. Las civilizaciones antiguas fueron las precursoras de esta onda que perfora todo lo que en el cuerpo es posible.
Las razones para utilizarlos son múltiples, por ejemplo: los faraones egipcios demostraban su divinidad con sus joyas, entre ellas los perforadores; y los romanos los utilizaban en sus pezones como símbolo de valentía.
Por su parte, tribus suramericanas, como la de los indios Carafa, perforan el labio inferior con una delgada vara inferior a quienes comienzan una vida diferente que representa mejorías.
Aunque su uso se centraba en motivos religiosos y creencias que tenían relación con vidas pasadas o futuras, confianza de acción o jerarquía, en las últimas décadas, el Piercing ha vuelto con mayor fuerza y con una carga ideológica diferente a la que en un principio se le dio.
Los "Hippies" de los 70's introducen el uso del Piercing, especialmente en la nariz (Nose Piercing) como parte de su propuesta de vida. En los 80's, la cultura Punk adopta la perforación como parte de su expresión y en los 90's, la Nueva Era (New Age) y la necesidad de un sexo más placentero son quienes lideran las razones de su uso.
Existe una amplia gama de modelos y formas de Piercing y su escogencia depende del lugar que se quiere perforar. Entre estos lugares, los más comunes suelen ser la nariz, el labio inferior y la lengua, además de los lóbulos de la oreja (que están libres, en el caso de la mujer, de cualquier prejuicio ético o moral).
Entre los lugares más extraños en los que se llevan Piercing están los genitales, la garganta, el cuello o la frente y son vistos como prueba de sadomasoquismo.
Derechos de una persona que se hace una perforación
• La perforación debe ser realizada en un medio limpio.
• El perforador debe utilizar guantes de látex sin uso anterior.
• El perforador debe conocer las técnicas más adecuadas de esterilización e higiene.
• El material que se utiliza durante la perforación debe ser desechado inmediatamente después de ser utilizado. Esto con cada paciente.
• El paciente debe ser informado sobre el cuidado posterior, así como poder acceder a su perforador para consulta y ayuda sobre cualquier duda respecto a su perforación.
Cuidados a tener en cuenta después de una perforación
• La joyería o Piercing podrá retirarse sólo cuando concluya la primera etapa de cicatrización (seis meses) de lo contrario se perderá el orificio.
• Se debe limpiar la perforación dos veces al día, por la mañana y por la noche, durante los primeros tres meses, después será solo una vez al día.
• Los productos que se utilizan al momento de la limpieza varían según el lugar donde esté ubicado.
• Productos como el alcohol no son recomendables y pueden resecar e irritar la piel.
Complicaciones: Causas
Las principales causas por las cuales se pueden complicar las perforaciones son las siguientes:
• El contacto o manipulación de la perforación con las manos u objetos sucios.
• El uso de productos irritantes.
• Limpieza excesiva o falta de limpieza.
• La colocación de perforadores no adecuados para el área que escogida.
Ya lo saben, los signos claros de infección son: inflamación, dolor y excesiva irritación alrededor del orificio, que va acompañada de secreción de pus.