miércoles, 28 de septiembre de 2005
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El profesor John Alden Masón, Curator Emeritus del museo de Antigüedades Americanas de la Universidad de Pensilvania, en su obra The Ancient Civilization of Perú, abre una puerta al realismo fantástico cuando habla de los quipus.

Los quipus son cuerdas que presentan nudos complicados que eran usadas por los incas y los preincas. Se supone que se trata de un medio de escritura que servía para expresar ideas o grupos de ideas abstractas.

Uno de los mejores especialistas en el estudio de los quipus, Nordenskiold, ve en ellos cálculos matemáticos, horóscopos, diversos métodos de previsión del porvenir. El problema es capital: pueden existir medios de registro de pensamiento distintos de la escritura.

El nudo, base de los quipus, es considerado por los matemáticos modernos como uno de los más grandes misterios. Sólo es posible en un número impar de dimensiones; es posible en el plano y en los espacios superiores pares: 4, 6, 2 dimensiones; y los topólogos sólo han conseguido estudiar los nudos más simples.

No es, pues, improbable que en los quipus se hallen inscritos conocimientos que nosotros aún no poseemos.

La reflexión moderna sobre la naturaleza del conocimiento y las estructuras del espíritu podría enriquecerse por el estudio del lenguaje de los indios hopos de la América Central. Su lengua se presta más que la nuestra a las ciencias exactas. No se compone de palabras–verbos y de palabras–nombres, sino de palabras–acontecimientos, las cuales se adaptan así más estrechamente al continuo de espacio–tiempo en que sabemos ahora que vivimos.

Más aún, la palabra acontecimiento tiene tres modos: certidumbre, probabilidad, imaginación. En vez de decir: un hombre cruzaba el río en canoa, el hopo empleaba el grupo hombre–río–canoa, en una de tres combinaciones diferentes, según se trate de un hecho observado por el narrador, contado por otro o soñado.

El hombre realmente moderno, en el sentido que da a esta palabra Paul Morand, y que le damos nosotros mismos, descubre que la inteligencia es una, bajo estructuras diferentes, de la misma manera que la necesidad de vivir bajo techo es una, manifestada en mil arquitecturas. Y descubre que la naturaleza del conocimiento es múltiple, como la Naturaleza misma.

Es posible que nuestra civilización sea el resultado de un prolongado esfuerzo para obtener de la máquina poderes que el hombre antiguo poseía: comunicarse a distancia, elevarse en el aire, liberar la energía de la materia, anular el peso, etcétera.

También es posible que, al llegar al extremo de nuestros descubrimientos, advirtamos que aquellos poderes pueden manejarse con un equipo tan reducido que la palabra «máquina» cambiará de sentido. Habremos ido, en este caso del espíritu a la máquina y de la máquina al espíritu, y algunas civilizaciones remotas nos lo parecerán mucho menos.

En su discurso de recepción en la Universidad de Oxford, en 1946, Jean Cocteau refirió esta anécdota:

«Mi amigo Pobers, catedrático de parapsicología de Utrecht, fue enviado a las Antillas con la misión de estudiar el papel de la telepatía, muy frecuente entre los hombres sencillos. Cuando una mujer quiere comunicar con el marido o el hijo, que han ido a la ciudad, se dirigen a un árbol, y el marido o el hijo le traen lo que les ha pedido. Un día asistió Pobers a este fenómeno y le preguntó a la campesina por qué se servía de un árbol; su respuesta fue sorprendente y capaz de resolver todo el problema moderno de nuestros instintos atrofiados por las máquinas, a las cuales se confía el hombre. He aquí, pues, la pregunta: ¿Por qué se dirige usted a un árbol? Y he aquí la respuesta: Porque soy pobre. Si fuese rica, tendría teléfono

En el mapa del espíritu civilizado hay muchos blancos iluminados: precognición, intuición, telepatía, genio, etcétera. El día en que se realice de veras la exploración de estas regiones, el día en que se abran caminos a través de los diversos estados de conciencia desconocidos de nuestra psicología clásica, tal vez el estudio de las civilizaciones antiguas y de los pueblos llamados primitivos revelará verdaderas tecnologías y aspectos esenciales del conocimiento.

Al centralismo cultural sucederá un relativismo que nos hará ver la historia de la Humanidad bajo una luz nueva y fantástica.

El progreso no consiste en reforzar los paréntesis, sino en multiplicar los guiones de unión.




El Retorno de los Brujos
Publicado por OswaldoLilly @ 19:46
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Comentarios
Publicado por Nubeblanca77
miércoles, 28 de septiembre de 2005 | 23:21
WOWO Os, quisiera saber más acerca de los quipus ¿tienes literatura? Te he enviado un MPChica
Publicado por jokimii
jueves, 29 de septiembre de 2005 | 20:06
¿Qué xerán? Difícil para los criptógrafox modernox nop?:]
Publicado por CarmenVives_24
lunes, 03 de octubre de 2005 | 21:04
Todo un misterio aparte de los que ya nos has contado aquí jejeChica
Publicado por Sayuuz
viernes, 18 de noviembre de 2005 | 0:00
Pues ciertamente tiene mucho de misterioso todo esto loco
Publicado por Visitante
jueves, 14 de mayo de 2009 | 18:16
Oye pues esto es muuuy extraño, un misterio mas de los que aun no se entienden en la humanidad, gracias por ponerlo aqui porque no todos pueden leer el libro y de esta manera tienen acceso al conocimiento... gracias muñeco de nieve
Publicado por Visitante
domingo, 31 de mayo de 2009 | 5:27
si, esos nudos con un gran gran misterio de verdad
Publicado por Visitante
jueves, 27 de agosto de 2009 | 16:59
¿comoes posible todo esto? quien se puede creer lo de los nudos, un sofisma mas de los del retorno de los brujos