Así como hay asociaciones de señoras encopetadas que se dedican a jugar al te-canasta o al complicadísimo bridge, o los señores que juegan eternas partidas de ajedrez, existen en el mundo personas y agrupaciones que practican otros juegos de mesa con la misma pasión y disciplina que un atleta profesional. Tal es el caso del Scrabble, llamado también juego de palabras cruzadas.
El Scrabble, que traducido al español significa "garabato", es un juego inventado por el arquitecto norteamericano Alfred Butts a mediados del siglo pasado, y que consiste en formar sobre un tablero palabras que se crucen entre sí, al igual que en los crucigramas, haciendo uso para ello de fichas marcadas con letras y distintos valores que van del 1 al 10.
Cada jugador debe tratar de conseguir la mayor puntuación posible colocando sus letras de tal forma de lograr el mayor provecho con los valores de las letras y de las casillas con premio que hay en el tablero.
A diferencia de los crucigramas tradicionales, las palabras en el Scrabble sólo pueden ponerse en el tablero de modo que éstas puedan ser leídas de izquierda a derecha o de arriba hacia abajo.
El Scrabble, como todo juego de mesa, tiene sus reglas. En su versión para el idioma español sólo son válidas las palabras que aparecen en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE); se aceptan todos los plurales y todas las formas verbales, a excepción de los verbos conjugados en forma enclítica, como por ejemplo: CÓMETELO, DÍGAME, TÓMESE, etc. Tampoco son válidos los nombres propios que no aparezcan en los diccionarios como nombres comunes, abreviaturas, etc.
No se puede negar los beneficios que la práctica de este juego aporta a nuestro vocabulario, pero también hay quienes afirman que jugar regularmente el Scrabble es un provechoso ejercicio para la memoria y la agilidad mental, ya que en tan sólo dos minutos el jugador debe armar una palabra en su atril y ponerla en el tablero.
Tal es el prestigio de este juego de mesa que se ha convertido en uno de los entretenimientos más vendido del planeta, con unos 100 millones de ejemplares en todo el mundo.
El Scrabble no conoce límites geográficos, ni barreras idiomáticas. Este juego de palabras puede adaptar el abecedario a cualquier lengua. Actualmente, se juega en 131 naciones del orbe y existen 31 versiones en idiomas distintos.
Los casos más resaltantes del furor y la adicción que el Scrabble puede causar lo constituyen su reciente introducción en países como la República Checa, Polonia y Hungría, así como la asimilación del juego por los místicos habitantes de la India.
Inclusive, este bien llamado "juego de las palabras cruzadas" ha encontrado entre las personas ciegas sus adeptos, pues, la empresa comercializadora de este pasatiempo fabrica modelos con fichas impresas en sistema braille. De esta manera, el Scrabble se ha transformado en una excusa para que los puristas, conocedores y fanáticos del idioma, demuestren sus conocimientos y estrategias ante un tablero, que los convida a pasar un rato entretenido.
En 1991 tuvo lugar el primer campeonato mundial de Scrabble en Londres, y el segundo se organizó en Nueva York en 1993. Por su parte, el Primer Campeonato Internacional de Scrabble en lengua española se organizó en 1997; allí se reunieron los ganadores de los principales campeonatos de todo el mundo.
¡A jugarrrrr!