Un nuevo mapa de la Vía Láctea, realizado con datos obtenidos en el Observatorio del Roque de Los Muchachos, en la isla española de La Palma, Islas Canarias, ha servido para mostrar miles de estrellas, nebulosas y otros objetos hasta ahora desconocidos.
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) informó que este mapa es decisivo para entender la evolución de las estrellas, en especial en esas fases de su vida que son muy breves, pocos cientos o miles de años comparado con los miles de millones de años de vida de una estrella como el Sol.
El descubrimiento, publicado en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society es obra de un equipo internacional de científicos, entre los que hay investigadores del Isaac Newton Group of Telescopes (ING) y del Instituto de Astrofísica de Canarias.
Se trata de un mapa del plano galáctico norte obtenido dentro del programa IPHAS (siglas en inglés de The INT Photometric H-alpha Survey of the Northern Galactic Plane).
Romano Corradi, investigador del ING, indica en el comunicado que, por ser tan cortas, las fases de la vida de las estrellas, se observan "raramente, pero en ellas ocurren procesos físicos fundamentales como la pérdida de masa".
La pérdida de masa, explica Corradi, determina la evolución futura de cada estrella, su destino final y, al mismo tiempo, regula la diseminación en el Universo de los elementos químicos producidos por las estrellas.
El nuevo mapa "es tan profundo" que llega hasta los confines de la Vía Láctea, cerca de 90 mil años luz, mucho más allá de la órbita del Sol alrededor del centro de nuestra galaxia.
El astrónomo del IAC, Antonio Mampaso, apunta que "estamos encontrando estrellas y nebulosas planetarias a distancias enormes", y agrega que su estudio permitirá entender la evolución química de la Vía Láctea y qué procesos regularon su formación e historia evolutiva.
El objetivo del programa IPHAS, iniciado en 2003, es hacer un mapa profundo de la Vía Láctea a través de la línea espectral H-alfa producida tanto por el gas interestelar como por las estrellas durante ciertas fases cruciales de su vida.
El programa finalizará en 2006 y se espera catalogar más de 80 millones de objetos, muchos de ellos hasta ahora desconocidos.
La emisión de H-alfa se origina en los átomos de hidrógeno excitados y aparece en longitudes de onda que corresponden al color rojo.
Según Pablo Rodríguez Gil, del IAC, este mapa sirve para estudiar las regiones de la Vía Láctea donde se forman nuevas estrellas y planetas, pero también para estudiar estrellas que están a punto de terminar su evolución, originando explosiones muy energéticas y espectaculares como las nebulosas planetarias y las supernovas.
Parece que en este año están de modo los descubrimientos astronómicos. ¿No se han dado cuenta?