miércoles, 12 de octubre de 2005
Combustible mueve vidas
Los conductores de vehículos poseen una rutina que consiste en visitar una estación de servicio para llenar el tanque de gasolina. En la mayoría de los casos se trata de un acto casi inconsciente, en el cual se le pide al bombero un tipo de combustible específico. El cliente entrega el dinero, enciende el motor y comienza nuevamente el ciclo.
Sin embargo, pocas veces se piensa en el proceso que se lleva a cabo para su producción, ni mucho menos se sabe a ciencia cierta qué elementos químicos entran en juego y cuáles son los efectos que producen en el automóvil.
Lo primero que hay que conocer es el origen de este combustible. La gasolina es un derivado del petróleo que se obtiene a través de complejos procesos, en los que intervienen hidrocarburos como parafinas, olefinas, nafteno y aromáticos, junto con otras sustancias. Las motocicletas y automóviles son los que principalmente alimentan sus motores con este producto.
Existen diversos tipos de gasolina, que difieren entre sí por dos características básicas: octanaje y plomo.
El octanaje se refiere a la unidad específica en la que se expresa el poder antidetonante de la gasolina, es decir, señala la presión y la temperatura a la que puede ser sometida sin que se produzca su explosión espontánea.
El número de octanos que posee la gasolina originalmente es aproximadamente 76, sin embargo, se le suelen agregar ciertos químicos a base de plomo para aumentarlo. En Venezuela, existieron durante muchos años tres octanajes 87, 91 y 95, que variaban entre sí por la cantidad de antidetonante que incluían.
Las gasolinas con altos índices ocasionan una combustión más suave y efectiva. No obstante, si se le agrega a un automóvil combustible de un octanaje menor al requerido, llevaría a cabo la combustión muy rápidamente y el pistón sufriría gravemente, disminuyendo el rendimiento del motor y pudiendo ocasionar graves averías en el futuro.
Por otra parte, cabe destacar que en un principio sólo existía gasolina con plomo (GCP). Sin embargo, a partir de la década de los 70 se iniciaron esfuerzos para eliminar este componente, dados sus grandes efectos contaminantes y lo nocivo que resulta para la salud de los seres humanos.
Desde entonces, en las refinerías de todo el mundo se comenzó a trabajar en pro de descubrir compuestos con las mismas propiedades antidetonantes del plomo. Así, se llegó a éteres como el MTBE y TAME y a procesos como la reformación de naftas, la desintegración catalítica, la isomerización y la alquilación.
Los motores de los vehículos también han tenido que ser modificados, pues para manejar adecuadamente el combustible sin plomo es básica la presencia de un catalizador o convertidor catalítico, que transforme los químicos tóxicos sobrantes en materiales inocuos como el agua y el dióxido de carbono. De lo contrario, el exceso será emitido a la atmósfera ocasionando graves daños a la salud.
Por ello, es preferible que los autos que no estén acondicionados para emplear la gasolina sin plomo (GSP) utilicen la tradicional con plomo. Igualmente, es fundamental resaltar que los motores que funcionan con gasolina sin plomo no pueden, bajo ninguna circunstancia, emplear gasolina con plomo pues esta sustancia se fija en las celdas del convertidor catalítico obstruyéndolo por completo.
En consecuencia, se pierde la garantía del vehículo y es necesario el reemplazo de la pieza completa y la limpieza profunda de motor, inyectores, tanque de combustible y de todos sus conductos.
Las gasolinas varían de país a país, y el porcentaje de plomo y sustancias como MTBE contenidas en éstas también. Es decir, que cada nación produce o compra un combustible que responde directamente a las características de su parque automotor.
Mitos y términos
- "Mientras más alto es el octanaje de la gasolina, mayor es su pureza."
- "Si se emplea una gasolina de mayor octanaje a la que requiere el motor, se optimiza el rendimiento del vehículo."
- "El motor del automóvil diseñado para gasolina sin plomo, no se daña por utilizar una vez gasolina con plomo."
- Nafta: mezcla líquida de hidrocarburos que se obtiene por la destilación del petróleo.
- Nafta catalítica: destilado del petróleo que se emplea en la producción de gasolina y ciertos productos petroquímicos, de consistencia muy viscosa y densa como para ser manejada por motores de vehículos.
- Pistoneo: explosión que ocurre cuando la combustión se realiza prematuramente, a causa del uso de una gasolina no adecuada al motor.

