jueves, 13 de octubre de 2005
Las Maya en el Cervantino
El quinteto, que ha formado escuela, ofrece en Guanajuato un repetorio con piezas típicas de Yucatán, melodías de saxofón, trova y canciones italianas.
En Yucatán las consideran la máxima escuela de música popular, y con el tiempo han llevado la tradición de su estado y el singular estilo de su interpretación de toda clase de géneros a los más diversos públicos, son Las Maya Internacional, que este año vienen en representación de su estado en calidad de invitado de honor.
El quinteto de mujeres tiene sus orígenes en 1955, cuando formaron la Orquesta Copacabana. Desde entonces, han recorrido el camino que va de la trova al bolero, de la melodía yucateca al blues, pasando por el popurrí texano, el fox trot, el bambuco, el joropo venezolano. Si algo pudiera ayudar a describirlas son la versatilidad y el tezón.
Son Judith Pérez, en el piano y voz, arreglista y directora del grupo; Rita Lía Baeza, en la voz y el contrabajo; Yolanda Canto Pacheco para el violín, saxofón, mandolina, banjo; Argelia Santos, en el contrabajo; Jenny Herrera, también al contrabajo.
Judith Pérez comenzó a tocar el piano cuando tenía 12 años, y aunque rebasa ya los 60, sus ojos expresan la alegría de saber que da a los suyos o mejor dicho, a todos los que quieran detenerse un poco a escucharlas lo mejor. Confiesa que ya dejó la tercera edad, y que está por entrar a la cuarta… La directora y arreglista de Las Maya Internacional, accede a charlar en el descanso de uno de los ensayos.
¿Qué es lo que les ha permitido conservar la agrupación?
El amor que le tenemos a las actuaciones, a nuestras amigas del conjunto.
Eso nos llena de vida y por eso seguiremos tocando, y lo seguiremos haciendo. Cincuenta años hace que estamos tocando juntas.
¿A qué se debe que en la actualidad no haya grupos de mujeres jóvenes dedicadas a lo que ustedes hacen?
Porque ha variado mucho el gusto por la música. Ahora hay mucha música moderna, ruidosa, aunque no va a morir nunca la música romántica. Y hay pocos que quieran aprender bandolina, banjo, y tocar toda clase de música americana, con saxofón.
Nosotras desearíamos que hubiera un grupo joven que quisiera seguirnos para tener un conjunto más o menos como el nuestro.
A la hora de interpretar, ¿de qué lado les gana el corazón? ¿Con qué género?
Con la música romántica y melódica, especialmente la música yucateca, que tiene poesía, ritmo, y muchos elementos muy bonitos, al estilo bambuco.
“Aunque como arreglista me inspiro en toda la música que oigo, y la voy ligando, le doy la forma para hacer las melodías que integro como popurrís.
“Claro, a mi gusto, y se las transmito a mis compañeras.
“Para la Gala Musical de la inauguración trajimos un repetorio en el que tocamos música yucateca y de saxofón.
Después, en la presentación del domingo 9, vamos a interpretar todo tipo de música: italiana con bandolina, de los 20, ¡como el charleston y toda la cosa eh!, música americana con saxofón, y también trova yucateca con violín.
“Mientras la música esté bien interpretada a mí me gusta toda clase de música.”
¿Piensa que no hay las instituciones que permitan la enseñanza de la música como la que ustedes tocan?
Yo pienso que sí hay las instituciones, lo que falta es jóvenes que quieran aprender.
"Para nosotras es un orgullo muy grande que nos hayan invitado para venir a representar a nuestro estado, precisamente ahora que estamos cumpliendo nuestros 50 años, nuestras bodas de oro. Es un regalo que Dios nos ha dado."
¿Ha tenido que ver mucha persistencia de parte de ustedes para que hayan podido continuar con su labor?
La persistencia, la tenacidad, el estudio, porque hay que prepararse y estudiar mucho. No somos las mejores, pero sí las más tenaces.

