sábado, 15 de octubre de 2005
El tratado médico más antiguo del mundo
El papiro conocido como el Papiro Edwin Smith, el tratado médico más antiguo del mundo, fue adquirido y traducido por el estadounidense a mediados del siglo XIX.
Este papiro data del Imperio Antiguo, el siglo XVII a. C., unos nueve siglos después de que fueron construidas las tres pirámides de Gizeh, aproximadamente un siglo antes del tiempo en que se establece que vivió Moisés.
Plasmado en tinta negra y roja, el antiguo escribiente egipcio usó el hierático, un tipo de escritura cursiva que es más abstracta que la ya familiar escritura con dibujos de los jeroglíficos, y esto lo hace diferente.
La obra revela que la medicina egipcia es la madre de la griega, y que los tratados de Hipócrates dan cuenta de la influencia que recibieron de ella, y Dioscórides da todavía muchos nombres de materias médicas en egipcio. Dioscórides, médico griego del siglo I, se interesó en el uso de las plantas como productoras de drogas.
El papiro da el comienzo de un tratado quirúrgico estrictamente racional y bien organizado. Empieza con las heridas de la cabeza, luego pasa al tronco y a otras partes del cuerpo. Cada caso comprende la descripción clínica, el diagnóstico, la indicación sobre las probabilidades de cura y el tratamiento apropiado. Este detalle demuestra con toda evidencia que la medicina egipcia en el Tercer Milenio iba ya por el camino de lo que sería despúes la medicina griega.
También muestra que los médicos de la antigüedad tenían una muy buena idea de que la sangre, bombeada por el corazón, fluye a todo el cuerpo y sabían cómo suturar cortaduras. El tratado incluye las descripciones más antiguas que se conozcan de los efectos de lesiones cerebrales, y la meninges, la membrana que cubre el cerebro.
Simultáneamente aconseja aplicar miel, que mata bacterias de manera natural, sobre heridas abiertas, y darles a los pacientes un extracto de corteza de sauce, que contiene un analgésico natural que es químicamente similar a la aspirina, y colocar moho sobre las heridas, lo que sugiere que los médicos egipcios se habían topado “por casualidad” con las pripiedades divulgadas después en la penicilina.
El autor del papiro documenta 48 casos médicos, que comienzan por la parte superior de la cabeza y bajan gradualmente hasta la parte superior del brazo y el pecho. Y hasta aquí llega el documento, por lo que los expertos deducen que originalmente continuaba hasta los pies.
Trata, en su mayoría, de lesiones traumáticas como punciones y fracturas de huesos, así que pudo haber sido un manual para heridas de guerra y, en un caso específico, aborda la extirpación quirúrgica de un tumor en el pecho.
Alguien, en su tiempo, y esto es notable, agregó al texto original la receta de una pomada para lucir más joven.
Esta joya es propiedad de la Academia de Medicina de Nueva York y en estos días se exhibe por vez primera en el Museo de Arte Metropolitano como parte de la muestra "El Arte de la Medicina en el Antiguo Egipto".
James Allen, director de arte egipcio del Metropolitano, comenta: "Lo que sabían los egipcios sobre el cuerpo humano es muy sorprendente, aunque no siempre lo entendían.
Entre los antiguos mexicanos, la práctica de la medicina se describe en numerosos códices, entre ellos el "Nuttall", donde se representa la escena de la operación de agujerear el tabique nasal, y en otros, la utilización del alrededor de mil 200 plantas que se utilizaban en la terapéutica.
En 1570 el rey Felipe II envió a México a su médico personal, Francisco Hernández, quien, en siete años de fatigosa labor durante los cuales gastó la enorme suma de 60 mil ducados, reunió importante cantidad de conocimientos sobre las plantas medicinales del país y recogió un magnífico herbolario.
Sus manuscritos fueron destruidos por el incendio de 1671 en El Escorial, conservándose hasta el día de hoy, en nuestro país y en Italia importantes extractos de su obra los cuales pueden ser fácilmente consultados.
Añadir comentario
Mmmmm
ya se ve que los antiguos conocían muchas cosas, algunas que incluso se patentaron miles de años después, como la penicilina. Bien.
ya se ve que los antiguos conocían muchas cosas, algunas que incluso se patentaron miles de años después, como la penicilina. Bien.
Tantas y tantas cosas que hemos conocido aqui mismo en este BLOG, que lo que nos enseñan en las escuelas es solo una parte xD. Hay muchisimas cosas mas que no son nunca dichas y pues weno, no se podía esperar otra cosa

