domingo, 16 de octubre de 2005
Film con mensaje bonito
Lo más apasionante de esta cinta es su carácter existencial, así que quien vaya al cine pensando que verá una típica película de terror hará mal. Almas malditas (The Gathering) es un buen thriller con tintes sobrenaturales, el cual parte de una idea fascinante y a la vez aterradora de un aspecto particular de la conducta humana, aspecto que poco tiene que ver con monstruos infernales.
Todo comienza con el descubrimiento fatídico (dos chicos mueren durante el hecho) de una antigua iglesia católica construida en tiempos de los romanos, que yace enterrada en un pequeño pueblo de Inglaterra.
Posteriormente, vemos otro accidente: Marion Kirkman (Ferry Fox) atropella a Cassie (Christina Ricci), una adolescente estadunidense que se encuentra de visita en un pequeño poblado inglés. Llena de culpa, Marion lleva a Cassie al hospital y, posteriormente, cuando la joven se recupera, a su casa: un antiguo caserón que otrora albergara un orfanato.
A causa del accidente, Cassie padece amnesia. Al principio esto no parece ser problema alguno, pero las cosas cambian cuando algunos personajes del pueblo comienzan a observar a la chica detenidamente cada vez que se topan con ella.
Por otro lado, tenemos al esposo de Marion, Simon (Stephen Dillane) un especialista en arte, encargado de estudiar algunos aspectos de la iglesia recién descubierta. Simon tiene dos hijos: Emma y Michael, este último ha comenzado a tener algunas visiones aterradoras que coinciden con la llegada de Cassie.
Por supuesto, posteriormente descubriremos las piezas sueltas de este intrincado rompecabezas. Pero lo importante de esta cinta, pese al suspenso que pueda generar la incertidumbre de la historia, es la idea que subyace y la forma en que el director Brial Gilbert la resuelve.
Y es que Almas malditas no es una cinta en donde el meollo del asunto sea los buenos contra los malos, aunque de pronto lo parezca --pues ya veremos que hay algunos asesinatos en juego--; la cinta va más allá: llega a las profundidades de ciertos aspectos de la condición humana (que no se pueden decir a riesgo de que maten el suspenso), tanto en sus vicios como en sus virtudes, sin que por esto se excluyan las cuestiones morales.
Otras advertencias que se pueden hacer son: el final es un poco cursi y en algunos momentos hay cabos que quedan un poco flojos. Pero en conjunto, la cinta sale muy bien librada.
Bastante recomendable.


