jueves, 20 de octubre de 2005

Verlaine y Rimbaud

300x392px - 17.0 Kbytes

Después de tantos textos escritos sobre Verlaine y Rimbaud, vamos descubriendo que ninguno se parece al personaje que ya nos sabíamos de memoria.

Nuevas informaciones han dado noticias recientes de ambos escritores. Fue un investigador francés quien ha destruido el mito conocido y tan llevado y traído sobre los poetas Verlaine y Rimbaud para ofrecernos ahora mitos nuevos.

Esta afirmación se basa en la lectura de una biografía sobre Rimbaud que dedica páginas y páginas a desmentir lo que es tenido por verdad. Según este libro, la mayor parte de lo que se había tenido como verdad sobre Verlaine y Rimbaud no pasan de ser errores rebatibles.

Hasta tal punto, dice el nuevo biógrafo, que las placas conmemorativas que la cultura oficial francesa había colocado en las casas en las que se suponía había vivido el autor de Una temporada en el infierno corresponden a errores de bulto cuando no a supercherías.

La relación homosexual entre Verlaine y Rimbaud está tratada en el nuevo libro de tal forma que los personajes parecen alejarse totalmente del conocimiento que de ellos se tenía hasta hace poco.

Las noticias sobre la biografía vienen a apoyar una teoría que se aposentó en mi ánimo desde hace mucho tiempo y que me llevó siempre al convencimiento de que cada biógrafo inventa a su personaje para acomodarlo a sus propias ideas y admiraciones.

Un Rimbaud nuevo nace ahora de las cenizas del viejo Rimbaud, ya caduco y disfrazado.

En el futuro caben tres posibilidades:

a)Aceptar las versiones académicas sobre el poeta maldito;
b)Tomar en cuenta sólo los acontecimientos que ahora sabemos sobre su vida o,
c)En última instancia, sostener a un Arthur Rimbaud personal, no transferible, valioso por lo que dejó escrito y no por lo que los demás escribieron sobre él.

Esto significa que la docena de libros que circulan sobre él previos a este último, que trataron sobre el poeta francés han pasado a ser desdeñables mientras no aparezca el número 14, que nos vendrá en su momento a iluminar para nuestro conocimiento o para nuestro asombro con “nuevas verdades” que aún no se sabían.





Añadir comentario


Hola Nube. Yo veo todo esto esde dos ángulos. Por un lado, la falta de ética de algunos biógrafos que apuestan a la "desmitificación" de lo ya escrito con seudoverdades a medias; y por otra, la subjetividad con que siempre se retratan las vidas de las personas famosas, que a fin de cuentas vienen a ser siempre "verdades a medias", muchas veces confusas y amorfas. De todos modos, muy bueno tu post.Payaso


Es verdad, el subjetivismo de la vida impide que cualquier libro biográfico lo diga todo. En este sentido toda aportación de un tercero no deja de tener su lado impreciso y su grado de fantasía. Avergonzado