jueves, 20 de octubre de 2005

El mal de las vacas locas

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Dos científicos españoles localizaron una proteína responsable de las encefalopatías espongiformes, entre las cuales se encuentra el mal de las vacas locas, difundió la revista científica Brain Research.

Los autores son José Luis Velayos y Francisco José Moleres, investigadores del departamento de Anatomía de la Universidad de Navarra.

El trabajo describe la presencia y localización de la proteína priónica celular (PrPC) en el cerebro de la rata y caracteriza las neuronas que la expresan, sobre todo, dentro de la corteza cerebral de ese roedor.

La PrPC es una proteína fisiológica normal, especialmente presente en el sistema nervioso central, incluida la especie humana, con funciones aún poco conocidas.

Las proteínas priónicas alteradas, patógenas, infectantes, es decir, los priones, son responsables de las encefalopatías espongiformes, entre ellas, la encefalopatía espongiforme bovina (mal de las vacas locas).

Los priones, para su actuación, requieren la presencia de la PrPC. De ahí la importancia de esta investigación, que versa sobre la localización de la PrPC en el sistema nervioso central. Al tener localizada la PrPC, se sabe en qué lugares del sistema nervioso central actuarán los priones.

Los hallazgos permiten establecer que la PrPC es una proteína implicada en el metabolismo neuronal del calcio. Asimismo, la existencia de neuronas sin PrPC y rodeadas de nidos perineuronales rompe con la hipótesis que se viene proponiendo de que la desaparición de estos nidos, que son una forma especializada de matriz extracelular, es un evento primario en el transcurso de las encefalopatías espongiformes; más bien se trata de un acontecimiento secundario.

De acuerdo con las observaciones de los dos investigadores, la pérdida de estos nidos y la consiguiente muerte neuronal se deben al daño producido tras la aparición de los priones en el cerebro, donde actúan, entre otras estructuras, sobre tales nidos perineuronales.

Según comentan los investigadores la extrapolación de estos resultados en rata al humano es legítima, ya que se han obtenido resultados similares al realizar el estudio en cerebros humanos. Además, este trabajo y los que se están realizando en cerebros de vaca de raza pirenaica ayudarán a explicar los mecanismos de actuación de los priones en la encefalopatía espongiforme bovina.

Con el estudio publicado en Brain Research se complementa el trabajo del departamento de Histología y Anatomía Patológica de la Universidad de Navarra sobre la vía de entrada de los priones en el tubo digestivo de los bóvidos, desde donde llegan a su sistema nervioso central, provocando la enfermedad de las vacas locas o encefalopatía espongiforme bovina.

Asombroso.





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Fantástico descubrimiento! Ya estamos esperando lo que sigue. :]


Hi Nube, es cierto, tan siquiera se ve a lo lejos una tenue luz que nos anuncia una salida. Besos.Chica