"Los sabios tienen sobre los ignorantes las mismas ventajas que los vivos sobre los muertos; que la sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad."
Aristóteles.
Los libros son, a la vez, objetos materiales, vehículos de transmisión cultural y soportes para la expresión artística.
Svend Dahl, quien nació en 1887 y murió en 1963, fue director de la Biblioteca Real de Copenhague y escribió uno de los libros más traducidos del mundo en donde supo interrelacionar con gran acierto tres aspectos definitorios de su idea original: el libro.
La obra Historia del libro narra la evolución de éste a lo largo de un periodo de más de 5 mil años, del instrumento que ha permitido la transmisión de experiencias y conocimientos entre las generaciones y los pueblos y ha contribuido a dar carácter acumulativo a las adquisiciones científicas, técnicas y artísticas de la humanidad.
Esta vasta crónica presta atención a los procedimientos de reproducción (desde la copia a mano hasta la invención de la imprenta); los materiales de escritorio, (el papiro, la arcilla, la seda, el papel, etcétera); el formato y la encuadernación; la dimensión estética (la ornamentación, iluminación e ilustración); a los sistemas de escritura y los caracteres que sirven para expresarla; la formación de bibliotecas, desde las legendarias de Alejandría y Pérgamo, y las modalidades de comercialización y difusión.
A la estupenda traducción del danés realizada por Alberto Adell se suman las adiciones a la versión española, a cargo de Fernando Huarte Morton, de la Biblioteca de la Universidad de Madrid, que aparecen entre corchetes con el fin de respetar el texto original.
Svend Dahl logró una obra de gran claridad expositiva y suma sencillez; en consecuencia, una obra que desde el mismo comienzo infunde interés, entusiasmo y curiosidad por el tema.
En esencia el libro de hoy es igual al libro de ayer, ambos tienen la misma finalidad: divulgar una o varias ideas y acumular conocimientos sobre conocimientos.
¡Larga vida a los libros!