Estar en la oficina para cumplir con la jornada laboral no significa, forzosamente, permanecer físicamente ahí, sólo frente a la computadora.
Un concepto integral permite contar con una oficina en casa sin perder el contacto con el equipo de trabajo, situación que ha reflejado, en múltiples casos, mayor productividad que cuando se labora una jornada laboral dentro de la compañía.
Home-Office (oficina en casa) implica, en esencia, dos elementos: contar con las herramientas tecnológicas para que en tu casa realices las actividades que haces en la oficina, y, si laboras en una empresa, acordar con el equipo de trabajo que desde casa harás las mismas, o incluso más, labores.
"Con tu computadora conectada a internet, estar en contacto permanente con tu equipo de trabajo, contar con el software que normalmente utilizas como herramienta de trabajo y con telefonía IP, ya se está plenamente dentro del concepto Home-Office, sin tener que trasladarse hasta la empresa que trabajas para rendir resultados; y, por supuesto, esas horas que inviertes en desplazarte se convierten en productividad", comenta Kandú Tapia, vocero de Cisco Systems.
En nuestro país son cada vez más las personas que se incorporan a esta tendencia, ya sea que trabajen para una compañía o por su cuenta. Incluso al estar en un lugar público es común que se esté revisando los pendientes del día, o se esté en contacto permanente con el equipo de trabajo.
La adaptación es paulatina en México Para quienes están implementando el concepto —y en México existen varias empresas que ya lo están haciendo—, ven dos resultados fundamentales: ahorro e incremento de productividad.
Sin embargo, a diferencia de países industrializados como Estados Unidos y algunas naciones europeas, la cultura laboral en México ocasiona que el avance en la adopción de esta tendencia sea lento.
De acuerdo con Adrián Farías, consultor de Mercado de Consumo y Soluciones Comerciales de IDC, para que el concepto Home-Office avance a un ritmo más rápido, es necesario mirar hacia dos vertientes: la cultura y la habilitación tecnológica.
"En nuestro país, la gran parte del sector educativo, y un considerable porcentaje de empresas en general no permiten que se labore fuera del lugar físico del trabajo, pues aún se tiene la idea de que esto resta productividad", ejemplifica el ejecutivo.
No obstante lo anterior, al ver que cada vez más personas y compañías adaptan el Home-Office con resultados favorables, poco a poco se va formando un concepto que antes ni siquiera se tenía contemplado para realizar el trabajo diario.
Es preciso que esta nueva cultura laboral sea comprendida extensamente a partir de los altos mandos de una compañía: "hay qué enseñarle a los empresarios que esta actividad es productiva, y lo importante es que la aprovechen como herramienta", acota Farías.
Un punto clave en este sentido es que, a diferencia de lo que muchos creen, "no hay que verlo desde el punto de vista tecnológico, sino desde el de negocios", afirma el ejecutivo de IDC.
Por supuesto, este concepto no necesariamente se aplica a todo tipo de empleados y empresas, sino sólo a aquéllos cuya actividad se pueda adaptar al Home-Office.
En cuanto a la seguridad al trabajar desde casa, es importante que, al igual que cuando se está en la oficina, no se pierda la costumbre de estar siempre atentos a los constantes ataques de hackers, virus y códigos maliciosos.
En este sentido, ejecutivos de Gart-ner recomiendan que la gente que trabaja desde casa utilice las mismas configuraciones que los usuarios móviles.
También, aconsejan que los usuarios cuenten con una red privada virtual (VPN), que protegerá a la compañía de los sistemas de la red del hogar así como de redes inalámbricas en casa.
... Y ¿qué hay en el mundo?
Respecto a la disposición de soluciones tecnológicas, ejecutivos de Nortel señalan que "al proporcionar a los empleados que viajan con frecuencia y a los trabajadores remotos las herramientas, las aplicaciones y los recursos de red que necesitan, sin importar el lugar en el que se encuentren, se asegura un mayor éxito a través de colaboración más extensa, acceso a información en tiempo real y ciclos de decisión más cortos".
"Nuestra investigación más reciente muestra que en los países industrializados casi 90% de las compañías medianas y grandes contratan a trabajadores remotos, lo que representa un enorme reto para el personal de tecnologías de la información (TI) y de sistemas de red", señalan.
"Resulta crucial que las compañías permitan a sus trabajadores acceder a información puntual y aplicaciones en todo momento, sin importar dónde residan. Si no adoptan un modelo de empresa virtual con productos intuitivos y económicos, terminarán por restringir su competitividad en el mercado", concluye Robin Gareiss, director de Investigación en Nemertes Research.
El problema en todo esto será la lucha contra la mentalidad laboral tan arraigada en los empresarios y directivos de tener a la gente anclada "frente a sus ojos" bajo un criterio de "supervisión" que es ya anacrónico.
Veremos que pasa.