viernes, 28 de octubre de 2005
Los dichos de Berzelius…
Las materias plásticas, cuya invención nos parece tan reciente, podrían haber sido descubiertas mucho antes si alguien se hubiese preocupado de reanudar ciertos experimentos del químico Berzelius. Pongo aquí algo de su cosecha:
»En lo que atañe a la metalurgia, señalaré un hecho bastante importante. Al principio de mis investigaciones sobre ciertos procedimientos químicos de los antiguos, me había sorprendido bastante no poder reproducir en el laboratorio experimentos metalúrgicos que, no obstante, creía que estaban descritos con mucha claridad. En vano trataba de comprender las razones del fracaso, pues había observado las indicaciones y las proporciones dadas. Al reflexionar, advertí que, a pesar de todo, había cometido un error. Había utilizado fundentes químicamente puros, mientras que los antiguos se servían de fundentes impuros, es decir, de sales obtenidas a base de productos naturales y capaces, por consiguiente, de provocar acciones catalíticas. Y, en efecto, la experiencia confirmó este punto de vista. Los especialistas comprenderán cuán importantes perspectivas abren estas observaciones.
»Podrían realizarse grandes economías de combustible y de energía adaptando a la metalurgia ciertos procedimientos antiguos que, casi todos, se apoyan en la acción de catalizadores. Sobre este punto, mis experimentos han sido confirmados tanto por los trabajos del doctor Ménétrier sobre la acción catalítica de los oligoelementos, como por la investigación del alemán Mittash sobre las catálisis en la química de los antiguos. Por vías distintas, se han obtenido resultados convergentes. Esta convergencia parece demostrar que ha llegado el tiempo, en tecnología, de tener en cuenta la importancia fundamental de la noción de cualidad y de su papel en la producción de todos los fenómenos cuantitativos observables.
»Los antiguos conocían procedimientos metalúrgicos que parecen olvidados, por ejemplo, el temple del cobre en ciertos baños orgánicos. Así obtenían instrumentos extraordinariamente duros y penetrantes. No eran menos hábiles en fundir este metal, incluso en el estado de óxido. Sólo voy a dar un ejemplo. Un amigo mío, especialista en prospección minera, se encontraba al noroeste de Agadés, en pleno Sahara. Allí descubrió minerales de cobre que presentaban señales de fusión y fondos de crisol que aún contenían metal. Ahora bien, no se trataba de un sulfuro, sino de un óxido, es decir, un cuerpo que, para la industria actual, plantea problemas de reducción imposibles de resolver con una simple fogata de nómada.
»En el campo de las aleaciones, uno de los más importantes de la industria actual, existen muchos hechos significativos que no escaparon a los antiguos. No solamente conocían los medios de producir directamente, partiendo de minerales complejos, aleaciones de propiedades singulares, sino que, además, utilizaban aleaciones especiales, como el eléctrum, que jamás hemos sentido la curiosidad de estudiar en serio, aunque conozcamos las fórmulas de fabricación.»
Pues ahí está lo que dijo Jacob Berzelius, para todo aquel que dude de los avanzados conocimientos que tenían los antiguos.
Añadir comentario
Aynx, pos asi como estos tratados de Berzeluis debe haber muchos otros, no solamente de química, que como sugiere Oswaldo, la ciencia debería investigar. ¿Encontrarían algo nuevo en ellos? Tal vez
En los escritos de Berzelius y en los de todos los alquimistas malditos que la ciencia ha hecho a un lado llamándolos pararreligiosos o incluso locos. Pienso que muchas cosas se conocen ya pero no hay voluntad para investigarlas y mucho menos para aceptarlas jeje

