lunes, 31 de octubre de 2005

Sabuesos voladores

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La próxima vez que se encuentre en una terminal aeroportuaria y vea equipos especiales de seguridad que llevan cápsulas con avispas en su interior en vez de perros para buscar explosivos y drogas, no piense que se trata de una broma. Investigadores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y la Universidad de Georgia utilizan estos insectos entrenados especialmente para ello, así como para otras tareas tales como encontrar cuerpos enterrados, detectar plantas infectadas por agentes tóxicos y hasta cáncer.

Las avispas entrenadas se encuentran dentro de un dispositivo provisto de una alarma sonora y visual que detona cuando detectan un olor específico. El empleo de estos insectos resulta mucho más económico que los perros entrenados y, dado que poseen métodos de detección química más sofisticados, son más sensibles.

Sin embargo, según Glen C. Rains y W. Joe Lewis, líderes de esta investigación, la idea de emplear sensores biológicos poco convencionales, como los de las avispas, no es nueva, pues ya antes se había experimentado con ratas, abejas, peces y cabras.

Para este estudio, los científicos utilizaron Microplitis croceipes , pequeños especímenes parasitarios que pueden ser entrenados para detectar ciertos olores, al asociarlos con alimentos que reciben como recompensa por su trabajo. Entrenar una avispa para que detecte un aroma, dicen los expertos, puede tomar cinco minutos.

Los primeros experimentos se realizaron para detectar la presencia de un hongo tóxico que ataca al maíz y al cacahuate. El dispositivo donde se les transporta contiene cinco avispas y cuenta con una minicámara enlazada a una computadora que registra el movimiento de los insectos, mismos que, al encontrar el olor para el cual fueron entrenados, incluso mezclado con otros aromas, se agrupan sobre la fuente del mismo y modifican su comportamiento de manera significativa.

El potencial de las avispas para la detección de olores es muy grande, a decir de los expertos, pues entre muchos otros aromas, pueden distinguir el 2.4-dinitrotolueno, un químico utilizado para confeccionar ciertos explosivos, así como aquellos asociados con enfermedades específicas del ser humano, como cáncer pulmonar, de la piel y úlceras estomacales.


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Esta K Brown nop? jejeje, si se les van las agujas, para que les cuento jejejeGuiño


Uta, por a mi me daría mieditis que un enjambre de esos se me viniera encima jejeeee....eso de que son pura miel es de doble sentido zzziiiiiizzzzzzzzzzz:]