La escritora María Kodama fue compañera durante muchos años y luego segunda esposa del autor argentino más universal. Publicó en colaboración con él, entre otras obras, Breve Antología anglosajona (1978) y Atlas (1984), fruto de uno más de los viajes de la pareja alrededor del mundo. María fue también un gran soporte de la actividad literaria y personal de Borges, y lo ayudó en la dirección de su colección "Biblioteca Personal", que en Argentina se publicó de manera incompleta, por la muerte del escritor.
Lo que María Kodama denuncia ahora no es nuevo, ni tampoco ocurre tan sólo con la figura de Borges. Hay muchas fundaciones que se aprovechan para su propio beneficio de la figura de este genial escritor y también de muchos otros que han muerto.
María Kodama, la viuda y heredera del argentino Jorge Luis Borges, criticó las "mentiras" divulgadas sobre su vida con el escritor y denunció a fundaciones y personas que, sin legitimidad, buscan provecho de su figura.
Kodama se casó con Borges poco antes de su muerte, ocurrida en 1986 en Ginebra; fue secretaria del afamado escritor y su compañera durante las dos últimas décadas. Ha sido criticada porque inició muy joven su relación con el autor cuando éste ya era anciano.
La también escritora denunció las intenciones de la llamada Fundación Internacional Amigos de Borges, que pide donaciones económicas en su página web. "Han abierto cuentas, mientras que yo he tenido que hipotecar".
Como heredera universal de Borges, Kodama se ha enfrentado con la familia del escritor y con algunos periodistas, que ponen en tela de juicio su legitimidad.
"Lo que quieren es plata, e intentan sacarla de donde pueden. Se percibe mucha envidia. ¿Qué imagen de Borges pretenden defender? ¿Son defensores de qué?... falsificando, haciendo collages con sus textos", cuestionó.
Por años, dijo "pasé por una gran depresión. Dudé incluso de la conveniencia de instalarme en Buenos Aires ante aquel ambiente contra mí, pero volví porque no me podía autoexiliar".
Precisó que el objetivo de iniciar procesos judiciales es "no permitir que el nombre de Jorge Luis Borges sea utilizado para cierto tipo de fines. No busco un beneficio económico".
Kodama ha emprendido juicios contra Alejandro Vaccaro, biógrafo de Borges; Roberto Alifado, "amanuense" del autor, y el periodista argentino Juan Gasparini.
Bueno, pues esto no es nuevo. Hay muchas fundaciones parecidas que buscan sacar pasta a como dé lugar de alguna figura de famosos escritores, escudadas en la mentira de pretender “divulgar la cultura”.
¿No es cierto?