sábado, 05 de noviembre de 2005
El ex astro del futbol vuelve a hacer algunas gambetas pero antes de la partida se encarga de abrir el juego: "Todos podemos decirle hasta a esta basura de Bush que es una asesino."

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Sólo George W. Bush podía lograrlo. Y Maradona.

Lo que se ve es un tren cargado de militantes del progresismo, convencidos de que encontraron al líder de un equipo que les ayudaría a vencer la disputa ideológica con Estados Unidos.

Todo es muy caótico. El acceso al tren de los invitados, artistas, cantantes, dirigentes sociales, políticos, diputados, obligando a las comparaciones con otras épocas. Y con el avión Giussepe Verdi , de Alitalia, en el que Juan Domingo Perón regresó de su exilio en noviembre de 1972.

El diputado kirchnerista Miguel Bonasso, a bordo de la formación, dice: "Esto es histórico, se parece al avión que trajo al general Perón; en aquel momento venía José Sanfilippo (un goleador de aquella época) y hoy tenemos a Diego, el más grande".

Diego se hace del rogar como la estrella que es. Una hora demora su llegada a la estación Constitución, traído en un camión de los Bomberos de la Boca. Ofrece una confusa conferencia de prensa, se pelea con un periodista y todos a abordar "El Marplatense", un tren que fuera orgullo de Argentina y al que en esta ocasión todos denominan tren del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas). En un vagón VIP, Maradona viaja con Bonasso, Emir Kusturica y el candidato a la presidencia de Bolivia, el socialista Evo Morales.

De buen humor, Maradona exhibe cierta ciclotimia en su asiento, convertido en una especie de trono tapizado con la bandera argentina.

El ex futbolista sabe que su presencia es clave en el éxito de contracumbre. "Cuando se organizó esta marcha me dije: Tengo que estar ahí para que esta basura de ser humano (Bush) se vaya. Es un insulto para la dignidad argentina que un asesino, esté aquí", -dice-.

Su presencia en el tren y en esta protesta anti-Bush mucho tiene que ver con su amistad con el presidente cubano Fidel Castro, enemigo declarado del presidente estadounidense y a quien recién visitó en La Habana. "Hablé mucho con Fidel y ahí terminé de reafirmar que tenía que estar aquí" En cada estación, Maradona se da tiempo para saludar a decenas de personas que lo esperan con banderas de Argentina, del equipo de futbol Boca, o con linternas.

Sin embargo, Maradona se niega a participar activamente en la política. "Yo vengo aquí no como líder, sino como argentino. No cambiaría la fe y el amor de la gente por un voto. Eso jamás", afirma.

A las 6:10 de la mañana, el tren llega a Mar del Plata pero, en lugar de ponerse al frente de la marcha, Maradona se la salta y sólo aparece al lado del presidente venezolano Hugo Chávez en el Estadio Mundialista, cuando todos entonan su nombre y él vuelve a la carga: "A Bush lo tenemos que echar".

Pero no todos están de acuerdo con el activismo de Maradona.

Así, el presidente mexicano Vicente Fox dijo a corresponsales extranjeros que "hay una gran parafernalia por un deportista metido en política que hace mucho ruido, pero los presidentes somos serios y venimos con una actitud muy responsable representativa de nuestros pueblos. Nuestros debates no están guiados por ideologías".

Así están las cosas en la Cumbre de las Américas.
Publicado por Colombinah @ 18:46
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Comentarios
Publicado por Nubeblanca77
domingo, 06 de noviembre de 2005 | 4:54
WOWO, la posición de Maradona es una clara filia adoptiva de las tesis castristas y chavistas...nomás hay que verlos como se visitan y se abrazan jeje. Y no es que yo esté a favor de las políticas invasoras de Bush, pero esto que motanaron en la cumbra no es gratuito xD Guiño
Publicado por Nubeblanca77
domingo, 06 de noviembre de 2005 | 4:55
WOWO...se me fue algo del post anterior: Dales duro con el bat, GeorgeAvergonzado