domingo, 06 de noviembre de 2005
La Bestia
No siempre un buen argumento de película se forja por la acción y los efectos, sino también por una buena historia.
La Bestia es una película que inesperadamente cuenta con un personaje principal profundo y lleno de carácter. A diferencia de muchos filmes que sólo muestran la emoción que brinda el sólo hecho de dar un golpe, La Bestia (Danny, The dog) supera esos personajes de una dimensión, con mensajes que están dentro del rango de blanco o negro y las historias que sólo son una mera excusa para presentar grandiosas escenas de acción.
Esta película no tiene ninguna fiera salvaje como un tigre que se dedique a devorar humanos. En realidad es la más reciente propuesta del guionista y productor Luc Besson, de quien hay que admirar su talento para hacer funcionar historias tan increíbles como ésta.
Danny El perro (Jet Li) es la bestia del título, y es justamente eso porque así ha sido entrenado desde niño por un gángster llamado Bart (Bob Hoskins). Tal y como si se tratara de una caricatura, Danny en verdad vive como perro con un collar en el cuello y su hogar es una jaula en el sótano de la oficina de Bart, quien lo emplea para deshacerse de sus enemigos.
Y es que, mientras tiene el collar puesto, Danny es un esclavo sumiso, pero tan pronto se lo quitan se convierte en un superasesino que mata a todos los presentes, gracias a su extenso conocimiento de artes marciales.
Suena a chiste, pero es cierto. Sin embargo, Besson logra que no caiga en lo absurdo quizá porque no limita a Jet Li a dar patadas voladoras y golpes de kung fu, sino que lleva la historia por rumbos más dramáticos.
Por un accidente, y tras huir de Bart, Danny es protegido por Sam (Morgan Freeman), un afinador de pianos ciego que le enseña a comportarse. Pero Sam no es su único maestro, también está Victoria, la hija de aquel, quien le muestra a Danny la ternura.
Al combinar acción y drama de manera convincente, La bestia no sólo puede satisfacer a los fans de Jet Li que esperan espectaculares coreografías, sino también a quienes busquen entretenimiento que vaya un poco más allá de lo que una cinta hollywoodense de acción suele ofrecer.
Es más, hasta saldrán de la sala convencidos de que Jet Li es un buen actor.
La Bestia es una película que inesperadamente cuenta con un personaje principal profundo y lleno de carácter. A diferencia de muchos filmes que sólo muestran la emoción que brinda el sólo hecho de dar un golpe, La Bestia (Danny, The dog) supera esos personajes de una dimensión, con mensajes que están dentro del rango de blanco o negro y las historias que sólo son una mera excusa para presentar grandiosas escenas de acción.
Esta película no tiene ninguna fiera salvaje como un tigre que se dedique a devorar humanos. En realidad es la más reciente propuesta del guionista y productor Luc Besson, de quien hay que admirar su talento para hacer funcionar historias tan increíbles como ésta.
Danny El perro (Jet Li) es la bestia del título, y es justamente eso porque así ha sido entrenado desde niño por un gángster llamado Bart (Bob Hoskins). Tal y como si se tratara de una caricatura, Danny en verdad vive como perro con un collar en el cuello y su hogar es una jaula en el sótano de la oficina de Bart, quien lo emplea para deshacerse de sus enemigos.
Y es que, mientras tiene el collar puesto, Danny es un esclavo sumiso, pero tan pronto se lo quitan se convierte en un superasesino que mata a todos los presentes, gracias a su extenso conocimiento de artes marciales.
Suena a chiste, pero es cierto. Sin embargo, Besson logra que no caiga en lo absurdo quizá porque no limita a Jet Li a dar patadas voladoras y golpes de kung fu, sino que lleva la historia por rumbos más dramáticos.
Por un accidente, y tras huir de Bart, Danny es protegido por Sam (Morgan Freeman), un afinador de pianos ciego que le enseña a comportarse. Pero Sam no es su único maestro, también está Victoria, la hija de aquel, quien le muestra a Danny la ternura.
Al combinar acción y drama de manera convincente, La bestia no sólo puede satisfacer a los fans de Jet Li que esperan espectaculares coreografías, sino también a quienes busquen entretenimiento que vaya un poco más allá de lo que una cinta hollywoodense de acción suele ofrecer.
Es más, hasta saldrán de la sala convencidos de que Jet Li es un buen actor.
Añadir comentario
Hola que tal tocayo, sabes la peli esta buena, pero hay 1 esena donde danny lo siguen y se mete en un baño y ahi esta una vieja duchandose y me desvisto y me mato a paja al verla asi amigo, woooooooooowwwwwww yeah.
Byeeee.
Byeeee.

