martes, 08 de noviembre de 2005
Aguas y ondulaciones luminosas…
Hay hechos documentados que han pasado de noche ante la ciencia como si se tratase de fantasías. Hechos que tienen que ver con el agua y con ondulaciones luminosas.
Según consigna el Journal of the Royal Meteorological Society, el 4 de abril de 1901, a las ocho y media de la mañana, en el golfo Pérsico, el capitán Hoseason del vapor Kilwa navegaba en alta mar.
De pronto, enormes «ondulaciones» luminosas aparecieron bruscamente en la superficie de las aguas. No emitían más que una débil luz, y se apagaron alrededor de un cuarto de hora más tarde, después de haber evolucionado a diez kilómetros por hora. Se incriminó esta vez a la eterna salvaguardia de la Vieja Dominante: eran bancos de medusas.
El 5 de junio de 1880, a lo largo de la costa de Malabar, el comandante Harris, del vapor Shahjehan, vio, a las diez de la noche, sobre un mar calmado y bajo un cielo sin nubes, un objeto tan extraño que le hizo detener su nave. Describe olas espaciadas de brillante luz, y una sustancia no identificable flotando sobre las aguas: no iluminaba nada, pero parecía iluminada, como el resto del mar, por gigantescos rayos luminosos. «Se sucedían ola tras ola, en uno de los espectáculos más grandes y mas solemnes que se pueda imaginar».
¿Qué diablos podría ser todo esto?
Mr. Douglas Carnegie, de Blackheath, Inglaterra, hizo declaraciones como esta:«En el curso de este viaje, asistí a una de las más extravagantes manifestaciones electricas que jamás haya visto». Mr. Carnegie observó en el golfo de Omán una capa fosforescente, aparentemente inmóvil. Pero a veinte metros del lugar, «rayos de cegadora luz vinieron a chocar con la proa de la nave a una prodigiosa velocidad, que puede estimarse entre los cien y los doscientos kilometros por hora. Las olas se sucedían de tres en tres metros. Recogí una muestra del agua y la examiné al microscopio, sin detectar nada anormal. Los rayos parecían provenir de las profundidades marinas. Nos golpearon primero a través, y observé que una nave cercana no torcía su trayectoria: se hubiera dicho que la atravesaban de lado a lado.»
S. C. Patterson, segundo del vapor Delta, cuenta que el 14 de marzo de 1907, en el estrecho de Malaca, a las dos de la madrugada, vio durante una media hora «rayos que parecían girar sobre un eje, como los radios de una rueda: parecían medir trescientos metros de lado».
Por si fuera poco, el capitán Evans, hidrógrafo de la marina inglesa, señala en un informe al Almirantazgo que el comandante J. E. Pringle, del buque Vulture, observó sobre el golfo Pérsico, el 15 de mayo de 1879, ondas luminosas o pulsaciones acuáticas que se desplazaban a gran velocidad. Las ondas luminosas pasaron bajo el Vulture. «Mirando hacia el este, se hubiera dicho que una rueda giraba sobre su eje, con sus radios iluminados, mientras que, mirando hacia el oeste, una rueda idéntica avanzaba en sentido contrario. Las ondas de luz se extendían desde la superficie hasta las profundidades marinas.»
El comandante Pringle piensa que los rayos procedían de una sola rueda, y que el desdoblamiento era una simple ilusión. Estima que los objetos tenían cuarenta metros de ancho, estaban espaciados por unos ciento cincuenta metros y se desplazaban a ochenta kilómetros por hora, durante treinta y cinco minutos, a las nueve horas cuarenta minutos de la noche.
Después de su paso, el buque atravesó amplias capas de una sustancia flotante que se parecía a «bancos de freza oleosa».
Hay hechos documentados, como ya he dicho, que pueden parecernos irracionales, pero no por eso dejan de ser hechos. Aguas y ondulaciones luminosas.
Que no se tenga el interés de investigar, ya es otra cosa.
Añadir comentario
Todo esto es asombroso. Algo debe haber sin explicar, porque todo lo que has puesto segun veo está documentado. Nada surge de la nada xD
Documentado sí, pero como no hay explicaciones que se ciñan al pensamiento "científico moderno", pues se desdeñan. Bueno el post, como siempre.:]

