jueves, 24 de noviembre de 2005
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La serie The 4400 está causando sensación en los Estados Unidos, y para muchos críticos es plausible que se perfile como la serie del año, superando incluso a la multipremiada Lost, que no se puede negar que ha sido un hito en el ámbito televisivo mundial.

The 4400 es el clásico torpedo de dinamita que surge silencioso y discreto para después explotar como bomba en el ánimo de los espectadores. Y así, lo que comenzó siendo una serie hasta cierto punto cauta y con poco presupuesto, cambia ahora de ruta para convertirse en un trancazo visual que sin duda pondrá a todos en el filo de la butaca.

En los tiempos que corren pareciera ser que los argumentos de ciencia ficción tienen mucho que ofrecer, a juzgar por las reacciones del público norteamericano ante esta nueva serie. Tan sólo el título ya alude al hecho novedoso de la trama despertando expectación: 4400 personas que han sido abducidas y desaparecidas durante décadas son retornadas de un modo inesperado a la Tierra, sin que se sepa por qué.

Ninguno de ellos tiene conciencia de lo sucedido; ignoran en dónde estuvieron, quiénes fueron los abductores y sobre todo por qué fueron raptados por tanto tiempo. De repente y ante su regreso inesperado, toda esta gente tendrá que enfrentarse a cambios traumáticos y a una “nueva vida” que no se ajusta por ningún lado a los cambios de su nuevo hábitat, transformado por los efectos del tiempo transcurrido. Unos han sido infectados de un modo misterioso, lo cual les provee de “dones y habilidades no terrenales”, algunas positivas, otras francamente nocivas, ante el cada vez más creciente rechazo de quienes les rodean.

Desde el principio la serie nos enfrenta a un enigma aterrador: un extraño cuerpo celeste y luminoso cambia repentinamente su curso en el espacio para dirigirse hacia la Tierra, desatando angustia y pánico en el mundo ante el temor de que se produzca un cataclismo de dimensiones colosales. No obstante, esta suerte de cometa radiante no impacta contra la superficie del planeta sino que, para pasmo de todos, viene a posarse sobre las tranquilas aguas de un lago. De la refulgente luminiscencia blanquecina que produce emergen de repente 4400 personas, una super masa heterogénea, gentes de diferentes edades, costumbres y estilos de vida, y que se suponían desaparecidas.

Al insertarse de nuevo en la vida real, en un flash que nos hace recordar los más insospechados absurdos kafkianos, se hace patente que todos ellos carecen de memoria, y por lo tanto de historia personal. Son como zombies viviendo en un mundo para ellos contrahecho, incomprensible y feroz. Otro tip del argumento que acelera aún más la magia del suspense es el hecho de que ninguno de los 4400, apartados de sus vidas por años, han sufrido el efecto del envejecimiento. Evidentemente el autor del guión trae con esto a colación uno de los ideales imposibles de la humanidad: estatificar el paso del tiempo.

La serie nos va llevando de la mano de una escena a otra, entre sorpresa y sorpresa, lo que le da un toque atractivo y pintoresco, y muy pronto se descubre que los 4400 han retornado al mundo con insospechadas facultades “infrahumanas” que de repente empiezan a exhibir: fuerza sobrenatural, extraños poderes curativos, clarividencia y telepatía, entre otros. La consecuencia de todo esto es el claro choque existencial entre dos modos de vida tan distintos como la noche y el día que, sin embargo, comienza a despertar sentimientos hostiles entre ambos bandos.

Para colmo, el gobierno (Oh, dónde estaba el lobo?) se mete a investigar a los 4400 en un intento vano por armar el rompecabezas del misterio y conocer las razones del fenómeno. He aquí otro nudo que el autor explota con sapiencia para darle a la serie ese buen sabor de boca mezclado con embeleso.

The 4400 se transmite en los Estados Unidos y ha sido nominada a premios importantes, convirtiéndose así en la serie revelación. Es un hecho por otra parte que se convertirá en una larga sucesión de episodios que buscarán competir con Lost, aunque para muchos es hasta probable que la desbanque de la cima donde se encuentra.

Bueno pues están avisados mis valedores.

¡No se la pierdan!

Publicado por Colombinah @ 21:40
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Publicado por PowahH
viernes, 25 de noviembre de 2005 | 0:08
No habia oído hablar de esta seríe, si realmente tiene tan buenas espectativas, tengo ganas de verla. Porqué de perdidos me gustó mucho, es más me engancho! :P
Publicado por Colombinah
viernes, 25 de noviembre de 2005 | 0:54
Ya lo creo amigo Tx3, lo mismo me sucedió a mí. Pero créeme que The 4400 viene pegando duro por lo novedoso de su argumento, que como en Lost me imagino que mantendrán la expectativa hasta el final...¿quizás hasta dejen que el expectador despeje la incógnita, lo cual no estaría tan mal. Gracias por tu comentario. Saluditos.Guiño
Publicado por Nubeblanca77
sábado, 26 de noviembre de 2005 | 4:30
WOWO con estas series. Es cierto lo que dices, la ciencia ficción y el misterio ganan terreno sobre otros temas en el cine y la TV y se ciertas series como esta, Lost han tenido audiencias masivas. ¿tiempo de dudar de todo? Quien sabe?Fumador