lunes, 21 de agosto de 2006


Un enigma brumoso es el hecho de que de las dos caras de la luna solamente una de ellas, la cara que da a la Tierra, sea la que más ha sido vista, observada e investigada con las limitantes tecnológicas del caso. Pero la ladina canica, musa de tantos y tantos romances en la historia humana seguramente tiene aún muchos secretos por enseñarnos, aunque la ciencia lo niegue. Todavía hoy no existe una explicación completamente convincente acerca de la forma actual de la Luna, ni tampoco en relación con el hecho de que el lado de ésta que apunta a la Tierra está formado por apariencia y materiales distintos a los del llamado lado oscuro. En fin…

Como si alguien la hubiera tomado de los polos entre los dedos índice y pulgar y la hubiese oprimido, la Luna está aplanada de la parte ecuatorial, lo cual no sorprende a los estudiosos, pues el satélite gira y la fuerza centrífuga que produce tal movimiento debe haber generado un abultamiento en su parte central debido al derretimiento del magma que se enfrió cuando la Luna era joven, hace eones, según explican.

Ya en 1799 el matemático Pierre-Simon Laplace se percató de que aun cuando el aplanamiento ecuatorial era apenas perceptible, la circunferencia de la Luna es alrededor de cuatro kilómetros más grande que su altura de polo a polo, y era aún más grande de lo que podría esperarse por su periodo de rotación actual de 27 días, 7 horas, 43 minutos y 11.5 segundos.

Pruebas espaciales realizadas en los años 60 y 70 hallaron una segunda deformidad en el satélite. Está ligeramente alargado en el eje Tierra-Luna. Ello significa que si se cortara al astro por la mitad en el Ecuador, la sección resultante no sería un círculo perfecto, sino algo más bien parecido a un balón de futbol americano, en el cual uno de sus extremos -el que apunta hacia la Tierra- sería más estrecho.

En fin, que nuestro amado satélite, ese que nos alumbra por las noches sigue dando de qué hablar, aunque tan solo lo tengamos a 150 mil kilómetros de distancia, que por lo demás constituye una tirada menor, según se ufanan los científicos, sin considerar que ningún humano haya pisado la luna otra vez desde 1972.

Ahí se ven.
Publicado por OswaldoLilly @ 16:06
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Comentarios
Publicado por Visitante
lunes, 05 de febrero de 2007 | 1:50
increible lo que pones, es asombroso.
Publicado por Visitante
sábado, 16 de febrero de 2008 | 1:30
El artículo tiene errada la distancia "Tierra-Luna" correcta es 384000 km y no 150000 km.