Bueno, ya basta de Egiptología poy hoy. Ahora quiero hablar de México.
Pues bien, el gobierno no quiso conceder nada, sino que se quedó ancorado en su añeja reyerta del todo por el todo. A ver qué pasa, pues. Se han tirado al paño, digo yo, las primeras cartas.
Pienso que mucha razón tienen los cuidadanos comunes, esos tipos como yo y como tú, gentes simples que piensan a fondo, que viven con corazón a su País, que sufren las consecuencias de los yerros políticos y que, en última instancia, siempre confiamos en que México saldrá beneficiado.
Pero miren todos ustedes... y juzguen.
No es que esté yo del lado de López Obrador ni de ningún otro candidato — fuera del Peje, dificilmente hallaremos, creo yo, otro espécimen más bragao —, pero lo cierto es que la imprudencia gubernamental se nota; se nota la omnisciencia política (¡vaya palabreja, por Dieu!) para imponer a un candidato cueste lo que cueste ($$$$).
¡Al diablo si es cosa de dinero, porque no tengo ná! —jejeje…
No hay pe…je….Nada de broncas. Hoy los magistrados han fallao, han hablao, han decidido, han….. (bueno, espero que lo hayan hecho con justa conciencia…) que Calderón es el bueno, que fue el candidato que ganó las elecciones del 2 de Julio. Pero analizándolo a fondo, ni Calderón es el bueno, ni López Obrador es el malo….ni...
Hay en todo esto —digo yo—, un gran actor tras bambalinas que ni siquiera se ha preocupado de no salir a escena. ( O por lo menos, como siempre, no se ha dado cabalmente cuenta). Se llama Vicente Fox.
Espero que no nos herede este señor, con sus grandes preocupaciones palaciegas, otros seis años de destete a ultranza, que ya los tigres del oriente vienen, y vienen duro contra Latinoamérica. ¿Por Dios, señor Fox… y ahora qué será de nosotros?...
¿Nos protegerá un cuero de “Martha”? A mí, en lo personal, me parece que el Peje la pescaba, y la pescaba bien, pero no lo dejaron llegar. Ni modos. ¿De qué manera podría —aunque perdedor—, aliarme con tipos como él? Lo ignoro. Mas si es así, siempre quiero perder…. Peje.
Algo de polvo hay hoy en el viento… (no sé por qué he recordado aquella rola estupenda de Kansas, “Dust in the wind"…). He dicho que hay algo de polvo en los vientos que soplan en México… y ahora puedo ver con claridad que en cuestión de tiempos, ni son todos los que se ven, ni mucho menos se ven todos los que son….y si no, al tiempo. ¿Alguien me ha entendido?
Bueno, no importa tanto. Sé que todo este sentimiento está en el mejor lugar, dentro de nuestro corazón, y que algún día esa semilla de genuina inconformidad dará a luz a otra semilla aún más auténtica que parirá a un México mejor —parto sin duda doloroso—; a un País como el que todos queremos, aunque nuestras propuestas (y nuestros votos), hoy por hoy no tengan validez.
Salute Peje!!!