miércoles, 13 de septiembre de 2006


Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.

Albert Einstein.

No sé por qué motivo nos asombramos tanto cuando nos topamos de repente con el descubrimiento de algún secreto bacteriológico que ofrece múltiples posibilidades de explotación para la vida humana.

Desde que Einstein descubriera las propiedades del átomo y penetrara en los arcanos de las partículas, sabemos del potencial que aún tiene para darnos el minúsculo universo ultrapoblado por las cosas más pequeñas y hasta "absurdas", aun cuando no puedan ser captadas por nuestros ojos.

Por ello no debería extrañarnos saber que científicos alemanes descifraron el genoma de una bacteria que produce plástico biológico, y que con esto se ha logrado por fin establecer la base científica para la creación de bacterias "a la medida", que podrían producir las sustancias más diversas, según ha declarado Anne Pohlmann, del Instituto de Microbiología de la Universidad alemana de Humboldt.

La bacteria Ralstonia eutropha, inocua para los seres humanos, no sólo podría producir diferentes bioplásticos, informaron los científicos dirigidos por Pohlmann en la revista Nature Biotechnology, en su página en Internet. Con ella también se podrían fabricar células de combustible biológico o complejos dependientes de la luz para producir hidrógeno. Ralstonia eutropha es una bacteria del suelo pero también se puede encontrar en el agua.

Ralstonia eutropha produce gránulos de un polímero biodegradable (polihidroxibutirato), que constituyen una fuente de carbono. Esta característica también la poseen otras bacterias, explicó Pohlmann. "Con algunas de ellas se obtiene bioplástico, que, por ejemplo, fue ya utilizado para la producción de frascos de champú biodegradables", añadió.

Ahora los científicos pretenden ampliar el espectro de producción de esta bacteria. Descifraron el genoma de este microorganismo y en sus dos cromosomas identificaron 6 mil 116 genes, de los cuales los expertos pudieron determinar la función de 4 mil. Muchas de las características confieren a la bacteria una alta capacidad de adaptación al medio ambiente.

La maquinaria enzimática para la producción de plástico biológico es muy robusta y flexible, y dependiendo del alimento disponible, la bacteria es capaz de producir diferentes polímeros.

En un siguiente paso, los expertos identificaron 53 genes candidatos para potenciales a nuevas reacciones en la síntesis de poliéster. Por lo visto aquí se encuentra el potencial para muchas nuevas sustancias, dice el artículo publicado en Nature Biotechnology, y no es para menos.

La modificación de los genes podría inducir a los microorganismos a sintetizar plásticos con materias primas inusuales.

Me pregunto cuántas sorpresas nos depara ese microcosmos ignorado.
Publicado por OswaldoLilly @ 3:19
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Comentarios
Publicado por Visitante
miércoles, 23 de abril de 2008 | 1:35
venga sabe que


esto no me sirvio para nd




jajajajajajaja para nd






no deberian sacar esto



en internet





son re malos
VacilandoLlorandoMuchas risasHeladoArdiendo





hasta sabe ve que me dormi
NocheNocheNoche
Publicado por Visitante
lunes, 25 de mayo de 2009 | 20:05
muy bueno, y si, el secreto esta en las bacterias , en lo mas pequenio, en lo infinitesimal, en lo nanologico, por ahi hay que buscarle