lunes, 18 de septiembre de 2006


Pues eso... turismo espacial.

Pero miren nada más la clase de “turismo espacial” que se está ofreciendo ahora.
La nota cuenta que por 200 mil dólares, la compañía turística de Sir Richard Branson, Virgin Galactic, lo llevará al espacio en 2008. Bueno, así es el slogan publicitario que utilizan, aunque la realidad sea otra.

Ellos dicen que “por lo pronto” la empresa planea hacer un viaje este mes de septiembre y otro en el otoño, para “llevar cosas y artefactos al espacio”. Y parece que la estratagema está dando resultado, porque se anuncia que hasta ahora, 200 personas han pagado para poner sus cosas a bordo del viaje inaugural del cohete ZGS-1, de aproximadamente seis metros de largo.

La mayoría de esa gente enviará al espacio tarjetas de presentación (por 50 dólares se puede hacer ésto), aunque algunos optaron por enviar fotografías, cartas o sellos. Dicen que también se permiten a bordo artículos más grandes, siempre y cuando no estén vivos, no sean peligrosos y claro, que no pesen más de 25 gramos.

Incluso (cómo no), Virgin Galactic se esmera por hacer una sugerencia especial: mandar cenizas mortuorias para depositarlas en el negro espacio. ¡Qué cosas! Pero por si alguien dudaba que el cochino dinero lo es todo para mucha gente, solo hay que leer esto: Por mil 250 dólares se podrá presenciar el lanzamiento, que se llevará a cabo en Space Port, instalaciones ubicadas en un área de seis hectáreas al sur del estado de Nuevo México. ¡Joder!

Durante el vuelo, que tendrá una duración de 15 minutos, el cohete alcanzará velocidades aproximadas de 6 mil kilómetros por hora (¿será?), y estará de 100 a 120 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra. Aunque ellos mismos anuncian que eso no es mucho.

La mayoría de los vuelos espaciales tripulados alcanzan casi los mil kilómetros por encima de la Tierra. Pero bueno, a veces el problema es puramente semántico y se resuelve simplemente con una reinterpretación: Ellos dicen que el “espacio” se define oficialmente como cualquier cosa más allá de los 100 kilómetros.

Posteriormente, el cohete y su cápsula reingresarán por separado a la atmósfera y aterrizarán a casi 80 kilómetros de distancia del sitio de lanzamiento. Una vez que la cápsula se enfríe, su contenido será reenviado a los clientes. O sea que por lo que se entiende es un jodido vuelito de 15 minutos (según ellos dicen) para mandar a pasear estúpidas postales, jeje.

Up Aerospace Inc., de Highlands Ranch, Colorado, proporcionó la ingeniería para la plataforma de lanzamiento y la nave, así como el apoyo terrestre para el lanzamiento.

Entre los que piensan que la oferta es irresistible se encuentra el ingeniero aeroespacial Chris Watkins, de 29 años y originario de Grand Rapids, Michigan. “Fui rechazado para ser astronauta por la Fuerza Aérea y la Marina debido a mi vista”, dijo. “Juré que iría al espacio y tal vez lo haga en 2008, pero por lo pronto ésta es la primera oportunidad de enviar algo al espacio”. ¡Coño!

El boletín anuncia que el segundo vuelo de la compañía, planeado para este otoño, será similar al primero, pero el tercero permitirá la expulsión de materiales en el espacio. Si ya lo decía yo: ¡No nos conformamos con contaminar la tierra, con darle en la torre a la ecología, sino que ahora vamos a empezar con el espacio exterior…!

Tom Gonser, co-fundador de Virgin Galactic estimó que en los próximos 10 años distintas compañías participarán en “una dramática fase de inversión en viajes al espacio”. Asimismo, el ejecutivo señaló que varias compañías están explorando la idea de enviar material al espacio.

Pero aquí no acaba todo…

Las salidas a destinos inexplorados es el sueño de algunos, y es que si lo prefiere y está en su presupuesto, la agencia Atlantis, especializada en vuelos extremos, ofrece por 53 mil dólares, más impuestos, dos noches en hotel y viaje redondo de Moscú a la base aérea Zhukovsky.

El paquete incluye chequeo médico, instrucción de vuelo y entrenamiento, así como el traje de seguridad durante la travesía.

O bien, por 180 mil dólares, la misma agencia rusa promueve un sobrevuelo a más de 100 kilómetros sobre el nivel del mar en una nave semiespacial. El boleto incluye vuelo, hospedaje por seis noches, tres comidas diarias, dos trajes de vuelo, dos maletas espaciales, así como un medallón conmemorativo y un video personal.

Ahora bien, como Marte siempre ha cautivado la imaginación del hombre, la agencia norteamericana, Android Publications, promueve el primer viaje interplanetario tripulado rumbo al planeta rojo.

La expedición que despegaría el 15 de julio de 2018, llegaría al planeta rojo el 21 de agosto del mismo año, y se prevé que esté de regreso para septiembre de 2020. De acuerdo con su sitio en internet, el costo fluctuaría entre 4.5 y 5 mil millones de dólares, con el atractivo de exploración en la superficie marciana durante seis meses. ¡Vaya pa´paquetito!

Por su parte, la agencia Rosaviakosmos, invita a los recién casados a pasar su luna de miel en la Estación Espacial Internacional en las naves Soyuz-TMZ, por 40 millones de dólares por pareja. Lo que no se sabe es si habrá cámaras ocultas.

Eso sí: antes, deben cubrir un curso de 10 meses de entrenamiento en el Centro de Preparación de Cosmonautas de Rusia, que incluye estudios teóricos y prácticos, así como pruebas en centrifugadora y para adaptarse a sobrecargas y la ingravidez. Aquellos que tienen el bolsillo más reducido, pueden elegir un vuelo de gravedad cero por sólo 5 mil 400 dólares en la misma agencia.

Otra opción son los servicios funerarios como el que utilizó Gene Roddenberry, creador de la serie Viaje a las Estrellas. Esta aventura la promueve Celestis, agencia que ofrece enviar los restos de un fallecido o cenizas humanas en cohetes Dnepr, misiles balísticos intercontinentales modificados, desde la base Baikonur en Kazajstán.

Se dice que Ray Bradbury, autor de las "Crónicas Marcianas", ya hizo su pedido: quiere que lleven sus cenizas allá. La tarifa va desde los 995 dólares por un gramo de ceniza y a 5 mil 300 dólares por siete gramos, si sólo desea enviarlas a la órbita terrestre.

Las cápsulas llevan grabado el nombre del difunto y un mensaje personal. Si se desea que un gramo de estos restos descanse en la luna o viajen por el espacio profundo, la tarifa es de 12 mil 500 dólares.

Estos precios no incluyen gastos funerarios, velatorio o de cremación.

PD- El cliente tendrá que creer en la “palabra” del proveedor, pero si no, podrá ir a verificar, si puede, que el “servicio” haya cumplido con las normas y especificaciones ofrecidas, jejejeee.
Publicado por OswaldoLilly @ 1:21
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