jueves, 12 de octubre de 2006


En apariencia, los rituales sexuales y de cortejo de las libélulas parecen cuadros inofensivos, incluso hasta románticos, pero una mirada más cercana a su juego de apareamiento revela una historia de acoso sexual e incluso hasta de conflicto.

Este es el caso de la libélula Calopteryx splendens. Algunos machos de esta especie eliminan el cortejo por completo y simplemente “secuestran” a las hembras desprevenidas mientras ellas se asolean, incluyendo a las inmaduras, aquellas que apenas han completado recientemente su etapa larval.

Otros, llamados “ladrones”, atacan y separan con embestidas, jaloneos y mordidas a las parejas que se aparean, e incluso existen otros tipos de libélulas que acechan en el agua y atrapan a la hembra mientras ésta pone suos huevos, aun si esta se ahogase en el proceso. Las hembras, por su parte, tratan de escapar de estos filibusteros con alas zigzagueando, volando en espiral hacia arriba y hacia abajo, sumergiéndose en el agua, huyendo a gran velocidad o peleando, y en ocasiones hasta llegan a matar al macho que las ataca.

¿Por qué se dá esta guerra entre sexos?

Los científicos han encontrado en las libélulas una extraña mezcla de cooperación y conflicto, instinto y experiencia, que podría explicar no sólo sus raros hábitos reproductivos sino también la asombrosa diversidad de sus colores y especies.

En la asoleada orilla de un pequeño lago, el biólogo Philip Corbet observa con atención a un par de elegantes caballitos del diablo de cola azul: uno es de color ocre y el otro, azul celeste. “Ambos son de la especie Ischnura graellsi, célebres por engendrar hembras de distintos colores”, -explica-, y agrega que también se caracterizan por la conducta claramente “poco galante” de los machos. “Para asegurar una copulación, el macho atrapa a la hembra al vuelo y en ocasiones la muerde en la base de las alas”.

Cooperación y conflicto… ¿Acaso no se dá esto también en las parejas humanas?

Es pregunta.
Publicado por OswaldoLilly @ 17:01
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios