martes, 17 de octubre de 2006
Insectos civilizados
Las hormigas gobiernan la tierra junto con nosotros. Se calcula que la población mundial de hormigas —unas 12,000 especies— es de 10,000 billones, y que su peso en conjunto equivale aproximadamente al de todos los seres humanos.
Para escribir la palabra ‘’hormiga’ en japonés hay que enlazar dos caracteres: uno que significa ‘’insecto’’ y otro, ‘’lealtad’’. Cooperativos entre sí, estos insectos están permanentemente dispuestos a ir a la guerra para preservar su colonia. Edward O. Wilson, reconocido biólogo y observador de hormigas de toda la vida, presenta una nueva serie de artículos esporádicos acerca de estas sociables criaturas.
A las hormigas se les puede encontrar en cualquier parte, excepto en las cimas nevadas de las montañas y alrededor de los polos. Desde el subsuelo hasta las copas de los árboles, las hormigas son las principales predadoras de insectos y otros invertebrados, así como las carroñeras más importantes de cadáveres pequeños.
Me sentí atraído por estas maravillosas criaturas -dice Wilson- cuando era niño. Emprendía mis expediciones desde el apartamento donde vivía con mi familia hasta la "selva" del parque Rock Creek, en Washington. Las hormigas me intrigaban, en especial gracias a un artículo de William M. Mann publicado en la edición de agosto de 1934 de National Geographic: "Hormigas al acecho, salvajes y civilizadas".
El linaje mirmecológico continuó decenios más tarde con Mark Moffett, quien obtuvo su doctorado en Harvard bajo mi supervisión y cuyo original trabajo fotográfico se enfoca en las hormigas guerreras o legionarias.
La conducta social de estos insectos es fascinante. Durante la mayor parte del año, sus colonias están formadas sólo por hembras: las reinas, que cumplen con la función reproductiva, y las obreras infértiles, que llevan a cabo todo el trabajo.
A los machos se les cría y cuida durante periodos cortos, sólo para que inseminen a las reinas vírgenes. En lo que respecta a sus sistemas de comunicación, ahí donde nosotros usamos la vista y el oído, ellas dependen principalmente del gusto y el olfato para percibir las feromonas que secreta cada una de sus compañeras.
Como el cerebro de una hormiga pesa menos de una millonésima parte del nuestro, no es de sorprender que algunas especies de hormigas tan sólo produzcan de 10 a 20 señales y, a diferencia del lenguaje humano, sus mensajes sean totalmente instintivos.
Estas maravillosas criaturas han vivido en la Tierra durante más de 140 millones de años. Sus organizaciones sociales más complejas, como las de las hormigas guerreras y de las cortadoras de hojas, son uno de los espectáculos más grandiosos de la vida salvaje.
Las hormigas sobrevivieron con facilidad a los dinosaurios y sobrevivirán fácilmente a la humanidad, en caso de que esta desaparezca.
Fascinante, ¿no?
National Geographic
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Realmente maravilloso y sorprendente saber que nos sobreviviran mucho despues que la raza humana ya no esté en la tierra...y también algo triste, muy triste.

