Transformar a un príncipe en una rana no es nada extraordinario y se consigue con relativa facilidad. Cualquier malhumorado jefe de sección lo lleva a cabo a diario. Pero transformar a una rana en un príncipe, eso exige en alto grado arte o magia, o amor.
La Administración Nacional de Aeronáutica y Espacio (NASA) dio hoy por perdida la sonda espacial Mars Global Surveyor, que orbitó el planeta Marte durante una década.
Ese artefacto ofreció imágenes sorprendentes de acantilados en el planeta rojo, que parecieron ser esculpidos por el agua en un pasado geológico remoto, y de posibles depósitos de minerales. Además envió a la Tierra más de 240 mil fotografías de la superficie marciana que sirvieron para proyectar las misiones de los robots gemelos Spirit y Opportunity.
La Mars Global Surveyor dejó de comunicarse con la Tierra el 5 de noviembre último, cuando apenas faltaban dos días para cumplirse su décimo aniversario alrededor de Marte. Pero los ingenieros de la NASA esperaron durante dos semanas a que volviera a emitir signos de vida, esperanza aún presente.
Un comunicado del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, siglas en inglés) de la agencia espacial, señaló que "probablemente", la sonda cumplió la más larga y productiva misión a Marte. Y añadió: "la Mars Global Surveyor ha superado todas las expectativas".
El proyecto de esa sonda espacial fue el primero de una serie de lanzamientos de misiones no tripuladas destinadas a la exploración del planeta rojo. Con la esperanza de volver a obtener sus señales, la NASA utilizó la sonda Mars Reconnaissance Orbiter, que dirigió sus cámaras a puntos donde, se pensó, podía encontrarse.
"El análisis preliminar de las imágenes no muestra que se haya avistado", manifestó Doug McCuistion, director de los programas de exploración en Marte. Por su parte, Fuk Li, director de programas del JPL, dijo que se habían empleado todas las alternativas para restablecer las comunicaciones con la sonda.
"Ahora enfrentamos la probabilidad de que haya llegado a su fin el asombroso flujo de observaciones científicas de la Mars Global Surveyor", señaló y añadió que aún no han perdido las esperanzas y que los esfuerzos continuarán.
La nave dio señales de fallos el 2 de noviembre último, después de ejecutarse una maniobra de rutina para mover los paneles solares, cuando trasmitió que uno de los motores encargados de hacerlo presentaba dificultades.
Después los programas informáticos a bordo respondieron y se cambió el motor. Luego se produjo una interrupción de dos días y la señal se recuperó el 5 de noviembre, pero no transmitió datos. Eso significa que la sonda entró en una etapa de actividad limitada, por la cual solo funcionaría en caso de recibir instrucciones de la Tierra, explicó el JPL.
A partir de ese momento las señales cesaron, y se cree que la Mars Global Surveyor pudo poner en marcha una respuesta programada que le permite continuar funcionando, si uno de los paneles solares se hubiera atascado.