Transformar a un príncipe en una rana no es nada extraordinario y se consigue con relativa facilidad. Cualquier malhumorado jefe de sección lo lleva a cabo a diario. Pero transformar a una rana en un príncipe, eso exige en alto grado arte o magia, o amor.
En estos tiempos ya no nos asombra nada. La ciencia avanza a pasos rápidos (aunque claro, aún nos falta mucho por saber), y la tecnología y la medicina se aprestan para anunciar tarde o temprano los sorprendentes descubrimientos de los albores del siglo veintiuno.
Ahora ha sido la prestigiosa National Geographic quien ha logrado filmar la gestación entera, desde la concepción hasta el nacimiento, de un elefante, un delfín y un perro, informó hoy el canal británico de televisión Channel 4, que emitirá ese documental en la próxima Navidad.
El novedoso programa, de dos horas de duración, ha podido grabarse gracias a la aplicación de un escáner de ultrasonido y el uso de ecógrafos de tres dimensiones, imágenes generadas por ordenador y cámaras diminutas.
Entre las asombrosas imágenes que podrán ver los telespectadores del Reino Unido estas Navidades, destacan la del feto de un delfín de ocho semanas que aprende a nadar en el vientre de su madre, así como un elefante en miniatura en pleno proceso de gestación.
El documental, titulado In the Womb: Animals (Animales en el útero), subraya "algunos hechos fascinantes sobre nuestro patrimonio evolutivo", afirmó Jeremy Dear, jefe de desarrollo de Pionner Productions, que hizo el programa para Channel 4.
"Es inevitable no conmoverse con cada uno de los viajes de nuestros animales hacia el nacimiento", comentó Dear, al agregar que el documental constituye "una ventana extraordinaria a este mundo no visto previamente".
Las imágenes revelan a detalle la evolución de la preñez de una elefanta durante 22 meses que desemboca en el alumbramiento de un descendiente que pesa nada menos que 120 kilogramos, aunque ya a las 18 semanas había empezado a ejercitar sus patas en el útero materno.
En el caso del delfín, se aprecia cómo durante la gestación de un año el pequeño mamífero desarrolla todas las facultades que le permitirán nadar a una velocidad de hasta 35 kilómetros por hora y detectar a una presa a una distancia de hasta 90 metros.
Las imágenes del perro son igualmente impresionantes, pues se observa cómo el embrión ya cuenta a los 63 días con todo lo necesario para sobrevivir en el mundo exterior, como su agudo sentido del olfato y la habilidad de detectar sonidos a larga distancia.
Los productores del documental ya sorprendieron el año pasado con el programa Vida antes del nacimiento, una película que mostraba el desarrollo a detalle de un feto humano.
Que interesante lo de esos documentales!!!
cada vez el ojo humano descubre cosas que no tenia oportunidades de ver y eso espero que nos haga mas conciertes y responsables de cuidar esta maravillosa naturaleza que disfrutamos