Transformar a un príncipe en una rana no es nada extraordinario y se consigue con relativa facilidad. Cualquier malhumorado jefe de sección lo lleva a cabo a diario. Pero transformar a una rana en un príncipe, eso exige en alto grado arte o magia, o amor.
Inserto en la página un artículo publicado en El Universal por Vincent Quezada, por parecerme de interés para los usuarios que visitan el blog.
Desde que comenzó el almacenamiento magnético de información, el proceso de desfragmentación se ha convertido en operación rutinaria, y como su nombre indica, es una operación donde se quita la fragmentación de una unidad, generada por el uso y la eliminación de archivos.
El proceso es muy sencillo, al grado que existe una herramienta integrada al propio sistema operativo: Windows XP Inicio/Todo los programas/Accesorios/Herramientas del sistema/Desfragmentador de disco.
Pero aunque trabaja muy bien, siempre y cuando sea la única aplicación activa, no optimiza por completo el disco duro y los archivos inamovibles que se encuentran dentro de él.
Por suerte, existen herramientas desarrolladas por otras compañías especializadas en esta área, que cubren todas las necesidades y los presupuestos, entre las que podemos mencionar Auslogic Disk Defrag 1.0.0 (www.auslogics.com/disk-defrag), que es gratuita y permite continuar usando la PC durante el proceso.
Pero para los usuarios o empresas que cuentan con mayor presupuesto se pueden adquirir herramientas de software más avanzadas, por ejemplo, O&O Defrag Professional Edition 8.5 (www.oo-software.com), o suites como System Mechanics (www.iolo.com) o Norton System Works (www.symantec.com).
Cualquiera que sea la alternativa, lo más importante es que la operación se realice cuando la computadora no tenga que escribir archivos en el disco duro.
Para lograr una buena desfragmentación recomendamos cerrar todas las aplicaciones, realizar la operación durante la noche, tener desactivados la conexión a internet y el protector de pantalla, y programar esta operación en forma frecuente, por ejemplo, de una a dos veces cada 15 días.
Esto garantiza que el acceso a los archivos de tu disco duro sea mucho más rápido.