miércoles, 14 de febrero de 2007



Bueno, primero la nota:

Es necesario distinguir entre gobiernos de izquierda, como el de Chile, y "el populismo y demagogia que parece la tendencia en Latinoamérica",
alertó el ex presidente Vicente Fox.

El ex mandatario respondió a las preguntas de una entrevistadora a la que aseguró que la llamada "biblioteca presidencial" que construye en San Cristóbal buscará auspiciar y difundir la democracia en la región.

El ex presidente relató que en su primera confrontación con Andrés Manuel López Obrador —el diferendo respecto al camino "ilegal" a un hospital, el problema de El Encino que derivó en el proceso de desafuero— "tuve que retirarme y perdí. Pero 18 meses después, me desquité cuando ganó mi candidato (Felipe Calderón)".

Aceptó su fracaso en aspectos como seguridad y combate al narcotráfico, que son los temas que ahora desarrolla Calderón, que en sus palabras "no sigue mis políticas, sino que trabaja donde no tuvimos éxito". Fox aseguró que "el presidente Calderón tiene un plan bien estructurado para los siguientes seis años (...) México tendrá sus mejores seis años de la historia porque llevará 12 años sin crisis, sin devaluación, con estabilidad social. Es lo mejor que le puede pasar a un país", dijo (…).


Ahora el comentario.

Bien. No pongo toda la nota porque no vale la pena. Con lo que he pegado de ella ahí arriba basta y sobra para responderle al señor Fox.

Es una verdadera pena —por no decir vergüenza—, que el señor Fox diga que “perdió, pero se desquitó”. Y lo comento porque en esta sola frase se encierra la verdad más diáfana de lo que sucedió en las elecciones del año pasado en nuestro México lindo y querido.

Es verdad que durante todo su gobierno Fox desvarió, disparató, la embarró, —la regó, vamos—, en particular en el asunto del desafuero, pero no sólo erró en este tema fallido para él y sus secuaces. Disparató constante y cotidianamente (sus yerros, para desdoro de México, dieron en su momento la vuelta al mundo), y en el enfrentamiento abierto que mantuvo con López Obrador, la verdad fue vapuleado. Ahora, con sus declaraciones de estos días en un foro de EEUU, por fin han quedado claras sus intenciones y su fiel participación en el fraude electoral.

Dice que su primer intento por frenar al perredista fue justo 18 meses antes de las elecciones. ¿Por qué? Porque eran tiempos ideales para ponerle piedras al candidato que decía estar dispuesto a desenmascarar (de llegar a la presidencia) los subterfugios del gobierno de Fox, Martha y sus allegados, algunos de ellos, por cierto, banqueros ampliamente favorecidos.

Esto nos dice claramente que a Fox y a su mujer le temblaron las piernas. Si no, ¿a qué hacer todo lo que hicieron? Pisotear la democracia, encabezar un fraude, francamente, es lo peor a lo que puede llegar un mandatario.

En fin, que a estas alturas muy flaco es el favor que le hace Fox al señor Calderón. Pero qué bien que ha declarado la verdad. De este modo quedan al descubierto los rejuegos del IFE, del gobierno anterior y el actual, y de los actores políticos que fraguaron en fraude del pasado 2 de Julio.

Desde hace mucho tiempo se le anticipó: Por la boca muere el pez, señor Fox.

Publicado por OswaldoLilly @ 16:58
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