“Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac,
y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán arameo.
Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; y le respondió Jehová:
Dos naciones hay en tu seno,
Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas;
El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo,
Y el mayor servirá al menor.”
(Génesis 25.19-23)
Bueno, ya desde que en el texto Bíblico se señalara todo esto (concretamente en Génesis 25:19-23), uno puede comprender mejor el sentido de la profecía, un vaticinio venido de lo Alto que se ha estado cumpliendo a cabalidad hasta nuestros días: la eterna rivalidad entre dos pueblos, entre dos grandes naciones, dos naciones con cultura, creencia y destino propios pero divididas desde los tiempos patriarcales.
Ahora, para no dejar, al encontrar esta noticia en los diarios del mundo uno no puede menos que desear que esa dificultosa paz en tierras de Oriente encuentre algún día un camino de reconciliación. He aquí la noticia:
El lugar de una excavación arqueológica israelí que ha generado un fuerte enojo entre los musulmanes de todo el mundo contiene lo que sería un cuarto musulmán de oraciones, dijo el domingo un arqueólogo israelí.
Los líderes musulmanes y quienes critican las obras dijeron que el anuncio del hallazgo -tres años después- confirmó sus temores de que la Oficina de Antigüedades de Israel está decidida a ocultar los lazos musulmanes con el lugar.
Israel comenzó hace casi dos semanas los trabajos de construcción en una rampa que lleva hacia un sitio sagrado conocido por los judíos como Monte del Templo y por los musulmanes como el Noble Santuario. Se trata de un área que ocupa un lugar fundamental en el conflicto de los israelíes y palestinos.
Israel sostiene que el proyecto es necesario para reparar los daños causados por una tormenta de nieve del 2004, y asegura que las excavaciones no afectarán los lugares sagrados musulmanes.
Los líderes musulmanes, sin embargo, acusan a Israel de conjurar para destruir los lugares islámicos sagrados.
En un artículo publicado recientemente en el sitio de internet de la Oficina de Antigüedades, el arqueólogo del distrito de Jerusalén Yuval Baruj describió las ruinas descubiertas tras la tormenta de nieve hace tres años.
“En el 2004, cuando la rampa Mughrabi se cayó, fue descubierto un pequeño cuarto que contenía un nicho cubierto con una bóveda, una especie de hornacina musulmana para orar, hacia el sur”, escribió Baruch. “Algunos sugieren que estos son los restos de un cuarto de oraciones que era parte de una madrasa (una escuela religiosa musulmana) que funcionaba cerca de la puerta de Mughrabi”.
Las autoridades dijeron que el artículo fue publicado a comienzos de este mes, cuando comenzaron las obras de excavación.
Adnan Hussein, presidente del consejo musulmán encargado de los asuntos del lugar sagrado, expresó su indignación porque Israel ocultó el descubrimiento durante tres años.“No sabíamos nada de esto”, dijo. “Siempre hay cosas escondidas”.
Baruj dijo que la Oficina de Antiguedades resolvió no revelar la existencia del cuarto antes porque no sabía qué era. Indicó que son necesarias más investigaciones antes de que las autoridades puedan decir con exactitud para qué se usaba esa habitación.
Las excavaciones arqueológicas se realizan a unos 60 metros del lugar donde están la Mezquita El Aksa y la Mezquita de Omar, que los musulmanes consideran como el escenario de la ascensión de Mahoma.Se trata de la tercera zona más sagrada del islam.
Construido sobre las ruinas de los templos bíblicos judíos, el complejo también es el sitio más sagrado para el judaísmo. Durante siglos, los judíos se han reunido para orar frente al Muro de los Lamentos, restos del segundo templo erigido por Herodes.
Las obras de construcción han provocado protestas casi diarias de los palestinos y una fuerte crítica en el mundo musulmán. Hasta ahora no se han registrado hechos graves de violencia, pero en el pasado, el área ha sido escenario de enfrentamientos letales y continúa siendo uno de los principales obstáculos en las negociaciones de paz de israelíes y palestinos.
Habrá que seguir esperando.
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