domingo, 21 de octubre de 2007



No es esta la primera vez que lo digo, pero con el paso del tiempo cobro mayor conciencia -quizá por esa suerte de distanciamiento brechtiano que da el paso de la vida- de que las buenas obras de ficción nos aproximan mayormente a la realidad que el más acucioso tratado de sociología.

La literatura y el cine mexicanos que con empeño y tesón se hacen en estos días van a dejar, aun sin proponérselo, uno de los mayores y más acabados testimonios de este fin de ciclo que ya se siente en el aire y que corre con fuerza bajo nuestros pies.

Con un buen amigo y su hijo -cuya historia contaré en otro post como este - fui a ver Fuera del cielo, una espléndida película mexicana de Javier Patrón, interpretada por Demián Bichir, Dolores Heredia, Damián Alcázar, Isela Vega, Rafael Inclán, Ricardo Blume y los sorprendentes actores Armando Hernández, Elizabeth Cervantes y Martha Higareda.

Dura, sin concesiones, la historia es el relato de un ex boxeador irredimible egresado de un penal, su familia radicalmente disfuncional, sus amores, traiciones, adicciones y el entramado de corrupción política que permea las instituciones judiciales.

La historia en sí, escrita por el propio director y Vicente Leñero, tiene la tensión para mantener en vilo al espectador de principio a fin; pero cuenta, además, con un interlineado sórdido que deja entrever el universo de la violencia urbana recreada sin aspavientos ni moralejas que, al final, deja en uno ese desasosegante sentimiento de impotencia que produce la decadencia.

La escena, por ejemplo, del encuentro de la vieja madre prostituta y drogadicta con sus dos hijos, mezcla el desprecio y el abandono con la ternura, y es llevada a cabo por una magnífica Isela Vega que sostiene las riendas cortas del melodrama para hacerlo correr en el filo de una navaja, en uno de los momentos de mayor crudeza de la película, y creo que uno de los instantes estelares de nuestro nuevo cine.

A la vez, el filme trenza la trama con la descripción del mundo de la política en una familia acomodada e igualmente disfuncional que, en las vueltas del azar, se ve involucrada en los bajos fondos a partir de hilos poco discernibles entre las conductas de unos y otros, en una diagonal que cruza dos realidades de nuestro país.

Fuera del cielo es una mirada inteligente al fondo de México, una película que debe verse como una introspección a los intestinos de este momento crucial por el que atravesamos y que nos da herramientas para comprender la historia de nuestros días.

Así que no toda nuestra buena cinematografía nacional transita por los pasillos de Hollywood, y apoyar estos esfuerzos realizados a contracorriente, con pocos recursos pero con gran talento, es parte de la necesidad irrenunciable de contar y recontarnos el país que vivimos.


Paco I. Taibo

Tags: Cine mexicano, Paco I Taibo

Publicado por OswaldoLilly @ 19:11
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