viernes, 30 de mayo de 2008

Bueno, primero la nota:

El periodista Carlos Loret de Mola se disculpó por el tono agresivo con el que entrevistó la víspera a Alfonso Álvarez, realizador mexicano que obtuvo un premio en un concurso paralelo al Festival Internacional de cine de Cannes, la semana pasada.

"Cuando uno hace una entrevista siempre se genera polémica, hay quienes están a favor y quienes están en contra, pero a propósito de la entrevista a Alfonso Álvarez me hicieron llegar correos electrónicos, llamadas telefónicas y hasta fax, para reclamarme por el tono agresivo con el que lo cuestioné", dijo.

Durante su programa televisivo Primero noticias, explicó que su reacción se debió a una especie de decepción, "yo me había entusiasmado mucho" con la historia del joven con aspiraciones a ingresar al séptimo arte, por su historia de hacer un buen trabajo con poco presupuesto y por no tener dinero para ir a recoger su premio.

Narró su impresión al recibir información donde se mencionaba un presunto plagio de Álvarez, "me lleve un susto, porque es muy grave ya que se trataba de un asunto muy irregular", afirmó.

Loret de Mola justificó su actitud al señalar que además de ser reportero es un ser humano y que su reacción "dura" del día de ayer fue producto de la desilusión y reiteró que se equivocó en el modo de tratar el tema.

 

Ahora el comentario:

Es axiomático que el señor Loret de Mola, que se dice periodista, aprovecha todo escenario para evidenciar su falta de tolerancia a los errores humanos. Y no quiero justificar lo injustificable, por supuesto, sino sólo decir lo que todo el mundo sabe: que es de humanos errar.

Para empezar, la primera cosa que yo le preguntaría al señor Loret, ya que tan honrado se muestra consigo mismo, es: ¿acaso alguna vez no ha plagiado usted noticias? ¿Puede tirar la primera piedra como tantas veces lo ha hecho por TV?  Soberbia, esa es la palabra y el calificativo que define a este periodista –o más bien dicho, a este lector de noticias-.

¿Qué es lo que defiende o dice defender el señor Loret con tanta bravata exhibicionista por TV? ¿Por qué se desgarra las vestiduras? ¿Por qué quiere hacer leña del árbol caído?

Basta ver algunas de sus “entrevistas políticas” para saber cual es el manantial de donde brota su inspiración. Hay que decir, no obstante, que una cosa es el colorete distintivo de sus inclinaciones y otra muy distinta la falta de respeto a sus entrevistados y al público.

Y todo esto lo hace, naturalmente, con bombo y platillo, escudado en el apoyo de su señor patrón y explotando la penetración de un canal que a fuerza de repetir consejas sin sentido y de divulgar chismes y publicidad barata a precio caro ha logrado meterse por los ojos del que todavía lo mira.

Es claro que los personajes públicos que sirven a los intereses ideológicos de su televisora son "entrevistados" con guiones preparados al efecto, pero los que no, son brutalmente tratados, excomulgados, descalificados, agredidos e insultados con vergonzante desvergüenza.

Desde hace mucho ha quedado claro el oprobioso interés de los grupos monopolizantes e idiotizantes que manipulan la información y el entretenimiento en México, grupos que sirven al poder y envenenan al espectador. De modo que a otro perro con ese hueso, señor Loret, y no me salga usted con cuentos y bañitos de pureza que solo son disculpas disfrazadas que le vienen grandes.

Usted debería saber que este cortometraje, gracias a la deficiente redacción de los periódicos y al manejo vulgar de periodistas como usted, no ganó como ustedes han difundido a los cuatro vientos, el premio al mejor cortometraje del Festival de Cannes. Le invito a que consulte la página oficial del festival. Allí están los trabajos galardonados y en ningún lado aparece el cortometraje al que usted alude en su entrevista.

Si acaso, al cineasta mexicano Alfonso Álvarez, que se atrevió a filmar una historia pública le dieron, como consolación, una computadora como premio y una camarita como recuerdo. Y esas pequeñas cosas no salen publicadas en las listas de los "grandes premios". ¿Pero que tal la historia?

¿Tono agresivo? Al pan pan y al vino vino señor Loret.

Por lo demás, usted solamente es hasta hoy un pequeño déspota.


 


Tags: Loret, festival de Cannes, Alfonso Álvarez

Publicado por OswaldoLilly @ 18:48
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Publicado por Visitante
martes, 03 de marzo de 2009 | 18:51
CIERTO CIERTO CIERTO